La importancia del agua es tan evidente que nadie cuestiona su estado como el «líquido vital», sin embargo resulta contradictorio que siendo una sustancia con un papel tan relevante en la vida, la cultura y las actividades comerciales de los humanos, muy poca gente conozca las características que les confieren sus cualidades únicas y sorprendentes.

 

Iniciando con las cualidades físicas, es bastante común la idea de que el agua es inodora, insípida e incolora, pero estas son tres verdades a medias.

El agua pura no hace reaccionar a los quimiorreceptores que nos permiten oler y degustar sustancias. Normalmente, esto se debe a que la mucosa que recubre estos receptores está compuesta casi completamente por agua, si fuésemos capaces de percibir su sabor o aroma nuestros sentidos no funcionarían de manera correcta

Sin embargo es importante destacar que el agua potable suele estar enriquecida con químicos y minerales que pueden darle cierto sabor y olor que puede ser más o menos notable. 

De igual manera, el color del agua puede ser afectado por sustancias disueltas en ella, basta con observar el agua estancada o el flujo de un arroyo para notarlo; sin embargo aún el agua pura absorbe la luz de casi todos los colores y refleja una pequeña cantidad azul que le confiere una sutil tonalidad azulada a los grandes cuerpos de agua y a los glaciares.

Moléculas y estados del agua

Moléculas de agua

Es conocimiento común que una molécula de agua se conforma de un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno. Lo que es menos conocido, es que cada una de estos átomos posee una carga eléctrica, la carga del oxígeno es fuertemente negativa mientras que la del hidrógeno es levemente positiva, esto da lugar a la forma característica de «codo» que posee la molécula y le da dos polos magnéticos, uno positivo en el extremo de los átomos de hidrógeno y otro negativo en el extremo del átomo de oxígeno.

Esta peculiar conformación hace que las moléculas de agua «interactúen» fuertemente entre sí, debido a la interacción magnética que existe entre ellas. El polo negativo de cada molécula se atrae con el polo positivo de las moléculas cercanas, dando lugar a una interacción llamada «enlaces de hidrógeno».

La fuerza con la cual se unen las moléculas de agua entre sí es lo que permite que el agua exista en estado líquido a temperatura ambiente aunque esté formada por dos gases. 

Esta interacción también permite al agua absorber mucho calor sin que su temperatura aumente demasiado, haciendo que sirva como un gran estabilizador térmico que regula los ciclos meteorológicos de la Tierra. 

Cómo detalle interesante, también se puede mencionar que el agua es una de las pocas sustancias que son más densas en estado sólido que en estado líquido, por esta razón, el hielo flota sobre el agua y los cuerpos de agua se congelan desde la superficie.

Propiedades eléctricas

Agua potable

El agua también se considera el solvente universal porque la mayoría de las sustancias se disuelven en ella, esto también se debe a las minúsculas cargas de sus moléculas que son capaces de interactuar con las cargas de otras sustancias.

Esto hace que las sustancias con carga que se sumergen en el agua se «disocien» en pequeñas partículas con carga llamadas iones. El agua pura es un mal conductor eléctrico pero al tener iones disueltos en ella su conductividad eléctrica aumenta notablemente.

Estas son solo algunas de las características que le confieren al agua sus cualidades particulares. La verdad es que pese a ser una sustancia tan estudiada y utilizada aún posee muchos misterios que los científicos se esfuerzan en descifrar y probablemente nunca deje de sorprendernos.