En aras de proteger la biodiversidad de la fauna ibérica, es de suma importancia salvar al visón europeo (Mustela lutreola) de su inminente extinción. España tiene en sus manos esta delicada misión, entre otras razones, por contar todavía con un número de estos mamíferos ubicados en los cursos medios y bajos de los ríos, en las cuencas del Ebro y las cantábricas. Se estima que existen menos de 500 ejemplares.

En el 2011, la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) ubicó al visón europeo bajo la categoría en peligro crítico de extinción, dentro de la lista roja de las especies amenazadas. En España ha sido declarado oficialmente como Especie en situación crítica (2017-2018) lo que involucra tanto al gobierno como a las comunidades autónomas a tomar acciones que conlleven a su recuperación.

.Pensar que hasta comienzos del siglo XIX este mustélido se distribuía gran parte de Europa desde el centro hasta el norte. A finales del siglo XX apenas podían encontrarse poblaciones en Francia, España, Países Bálticos, Bielorrusia, Rumanía y Rusia. En la actualidad la situación es más grave, solamente subsisten pequeños grupos poblacionales al norte de España y sur de Francia, en el delta del Danubio en Rumanía, en Rusia y posiblemente en Ucrania y Moldavia. Muchos factores han influido desde entonces para que en la actualidad esté en peligro de extinción.

La erradicación del visón americano en toda Europa es necesaria para recuperar las poblaciones del mustélido europeo.

 

 

Las liberaciones de ejemplares criados en cautiverio contribuirán al repoblamiento de los hábitats naturales del visón europeo.

  • Repoblar los hábitats naturales mediante la cría en cautiverio y liberaciones de ejemplares para reforzar poblaciones existentes, en las zonas libres de la especie americana. Esta medida va con un seguimiento de la viabilidad de los ejemplares.
  • Restaurar los hábitats degradados, producto de la contaminación de las aguas y las crecidas de los ríos.
  • Suprimir al visón americano de aquellos núcleos que han ocupado y que fueron hábitats de la especie europea.

Aún están por verse los efectos de las medidas llevadas a cabo desde el año 2018. Todavía es demasiado pronto como para hacer una evaluación.