Después de que la Corte Suprema de Argentina no aceptara por segunda vez en lo que va de año los pedidos de diversas empresas mineras para declarar inconstitucional la Ley de Glaciares (cuya finalidad es proteger estas masas de agua en Argentina y que establece si puede o no haber actividad minera en dichas zonas) concluye un conflicto polémico que llevó casi una década y que finalmente parece dirigirse hacia la protección del agua de manera simultánea en que se se garantiza que la minería se desarrollará de forma segura.

Carolina Sánchez, secretaria de Minería nacional afirmó que las provincias argentinas son autónomas y pueden prohibir la minería.

La experiencia en Argentina desde la norma funciona de antecedente y ejemplo para los demás países de la región que no se rigen por reglas que cuidan a los glaciares que se encuentran por fuera de los Parques Nacionales.

Ideas y vueltas de la Ley de Glaciares

La norma actual 26.639, aprobada en 2010 y reglamentada en 2011, determinó que las actividades petroleras y mineras debían estar restringidas para poder preservar los glaciares como una medida estratégica de recursos hídricos de consumo humano.

Asimismo estableció la formación de un Inventario Nacional de Glaciares para contabilizar e identificar todos los glaciares y zonas periglaciares, datos que serán de utilidad para gestionar su debida protección, monitoreo y control.

Desde sus inicios, la ley fue aprobada en 2008 en la Cámara de Diputados, pero después fue vetada por la entonces presidenta Cristina Kirchner porque consideraba que afectaba el desarrollo de las provincias mineras.

Luego de dos años, un proyecto nuevo logró transformarse en ley, pero recién en 2016 el Poder Ejecutivo argentino reguló el procedimiento para realizar el inventario nacional. Finalmente el primer inventario fue presentado en 2018 y transformó a Argentina en el único país del planeta en tener un registro de dicho tipo.

De esta manera, se estableció a Argentina solamente por detrás de Chile en América Latina y entre los 15 países con mayor superficie de hielo en el mundo.

Los problemas

Con su aprobación, la Ley de Glaciares supuso un obstáculo para las empresas mineras, ya que se establecía en la misma que se podían suspender las explotaciones en dichas zonas y multar si se constata la existencia de contaminación

Según la vigente Ley de Glaciares, las obras y proyectos que ya están en curso en dichos ambientes deben ser auditados, y en caso de que haya una afectación ambiental, deben trasladarse de lugar. Por otro lado, los proyectos que aún no se ejecutan no pueden proceder a instalarse en zonas glaciares y periglaciares.

Distintas cámaras mineras del país reaccionaron a la decisión, ya que esta frenaría las múltiples inversiones, y afectaría a más de 35 nuevos proyectos. Como respuesta, el gobierno afirmó que aún no existen «proyectos que hayan sido afectados ni detenidos por la Ley de Glaciares».

Un ejemplo regional

La Argentina en esta decisión es pionera, ya que normalmente a los glaciares se les protege en Parques Naturales o Nacionales.

El director de la IANIGLA, Fidel Roig, piensa que la Ley de Glaciares servirá de ejemplo a otros países de Latinoamérica con glaciares como Colombia, Perú, Chile y Ecuador. Por otra parte, Pía Marchegiani, directora de Política Ambiental de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) de Argentina aseguró que «el paso inmediato es poner en marcha todos los mecanismos que brinda la Ley de Glaciares con respecto a su cumplimiento, ya sean auditorias, participación ciudadana, y acatamiento de las zonas prohibidas para operar».