El Gobierno de las Islas Baleares, por medio de su Conselleria de Medi Ambient i Territori ha anunciado una nueva etapa del Proyecto de Actuaciones para la Recuperación de Especies Silvestres (Ares) que retoma las labores de protección de las especies autóctonas que corren mayores riesgos actualmente.

El Proyecto Ares-2 cuenta con un período de ejecución que culminará en 2024 y un presupuesto de 510.937,12 euros.

De acuerdo con el conseller Miquel Mir, esta fase será distinta a que se puso en marcha hace cuatro años: «Si bien el anterior proyecto Ares tuvo como objeto principal la redacción de diferentes planes de recuperación y conservación de las especies de fauna y flora de las Illes Balears, el presente se focaliza en otros aspectos muy relevantes desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad».

Por su parte, el jefe del Servicio de Protección de Especies, Iván Ramos, indicó que para esta etapa la iniciativa se enfocará en unas 39 especies de flora en peligro de extinción, mediante las labores de vigilancia, cultivo ex-situ e investigaciones genéticas que permitirán determinar qué especies deben ser atendidas de manera prioritaria.

En lo tocante a la fauna, recibirá especial atención el escarabajo de Formentera (Akis bremeri), para lo cual se llevarán a cabo todos los trámites necesarios en función de las acciones para su preservación.

El abejaruco europeo (Merops apiaster), la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), la pardela balear (Puffinus mauretanicus) y la pardela cenicienta (Calonectris diomedea), constantemente afectada por la pesca, figuran entre las aves protegidas.

La labor ciudadana en Baleares para la protección y recuperación de las especies silvestres

Entretanto, el Gobierno desarrollará otros trabajos de carácter investigativo y divulgativo para crear conciencia sobre el peligro que corren las especies autóctonas.

También se realizarán estudios sobre la biomasa disponible en las Islas Baleares en el caso de las especies cuya dieta está basada en carroña.

Miquel Mir ha destacado el rol que cumplen estas especies para el equilibrio medioambiental, especialmente en el contexto de una crisis sanitaria:

«Es importantísimo hacer llegar a la ciudadanía el valor que tienen estas especies para nuestros hábitats y sus efectos en nuestra calidad vida. Si una cosa nos ha enseñado la pandemia, es la importancia de poder disfrutar de espacios naturales y de una biodiversidad rica porque no solo es una cuestión estética sino que un medio ambiente fuerte y diverso nos garantiza tener mejor salud».