Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha se han definido estrategias para encaminar a la región hacia prácticas y hábitos más sostenibles al medio ambiente. Estas estarán orientadas a crear conciencia ante las necesidades de combatir los efectos del cambio climático y de adoptar principios de economía circular.

De acuerdo con Fernando Marchan, viceconsejero de Medio Ambiente, la meta es alcanzar la sostenibilidad de la economía en Castilla-La Mancha: «La Estrategia se centra en aspectos como la gestión eficiente de los recursos, la producción, el consumo, los residuos y la innovación, estableciendo cuatro sectores de especial interés por su relevancia tanto para la sociedad como para la economía, así como por su potencial desarrollo. Y los sectores prioritarios son el agroalimentario, la construcción y demolición, sector industrial y turismo».

En tal sentido, la planificación consta de dos planes de acción; uno de ellos ya ha sido presentado en marzo y se desarrollará hasta 2025, y que cuenta con la colaboración de 17 nodos regionales: diputaciones provinciales, ayuntamientos, universidades, asociaciones, agentes sociales, entre otras instituciones.

El papel de la economía circular en los hábitos sostenibles

Marchan ha explicado en qué consistirá uno de los programas, como en el caso de la iniciativa Puntos Vivos Limpios, en el que la economía circular desempeñará un rol importante: «La aparición del enfoque de economía circular incorpora una visión más global del ciclo de vida de los productos, dando un aspecto fundamental a la valorización y reforzando la importancia de la prevención de la generación y la reutilización».

Asimismo, esperan que cada uno de estos puntos sean de importancia para la vida económica: «Para acercar los puntos limpios a los ciudadanos, convertirlos en el lugar de encuentro para el vecindario; no sólo como punto de referencia ambiental, sino también como referencia social y económica. Que ocupen un papel cada vez más central en la gestión de residuos a nivel municipal, y ser la instalación de referencia a nivel local para el desarrollo de puntos de reparación o aprovechamiento de elementos».

Extendió también el llamado a las empresas para sumarse a la iniciativa: «Es importante que las empresas se sumen a este reto de la sostenibilidad y de la economía circular. También es vital lograr la concienciación e implicación de la ciudadanía, para hacer de nuestra sociedad un agente protagonista del cambio. La estrategia ya incorpora el principio de sostenibilidad y resalta la necesidad de una transformación de los hábitos de la ciudadanía hacia un consumo más responsable y un uso más eficiente de los recursos».