Vivimos en un mundo donde las grandes empresas envían objetos “de segunda mano” a países tercermundistas como pretexto para enviar chatarra.

vivimos en un mundo
Montaña de chatarra en un lugar de Ghana

Analizando un poco la situación, cuando botamos un objeto a la basura y se lo lleva el servicio de aseo de nuestra comunidad. Sabemos que se lo llevan a un vertedero, pero nos desentendemos de él desde el momento en que lo botamos.

Así sucede con Ghana desde hace más de 10 años, reciben supuestos “objetos de segunda mano” con el fin de acomodarlos y usarlos o venderlos, pero lo que en realidad reciben es basura, objetos que carecen de arreglo alguno.

Lo que hacen los ghaneses es quemar esta basura para intentar recuperar los materiales internos de las computadoras y equipos electrónicos. Pero una vez más, esto es otra forma de contaminación, sin contar el hecho de que adquieren severas enfermedades respiratorias.

Quien crea que un crecimiento ilimitado es compatible con un planeta limitado o está loco, o es economista

Serge Latouche

Es aquí donde entra en juego el punto anterior ¿a dónde dirigen ese montón de objetos que cambiamos cada dos años o incluso anual? o aún peor ¿a dónde van a ir cuando ya no se cuente con el espacio disponible necesario para arrojarlos?

Los habitantes de Ghana también explican que perdieron varios espacios naturales gracias a la chatarra que reciben. Varios de sus ríos y muelles no pueden ser utilizados nuevamente gracias a la contaminación. 

Por eso se dice que el sistema económico que se emplea actualmente no es sostenible y podría acabar con el planeta más rápido de lo que se estima. Para el siglo XX era entendible que se pensaba en un planeta con recursos infinitos, sin embargo ya se sabe que no es así.

Economía Circular como solución para todos

La economía circular es la propuesta innovadora que hasta ahora la Unión Europea en colaboración con el Club de Roma y otras organizaciones de la región han estado estudiando para implementar gradualmente en sus países miembros. Una manera de entender cómo funciona este sistema económico es definiendo a su opuesto, la economía lineal.

En el presente vivimos con una economía lineal, un sistema que se basa en: por parte de la empresa, fabricar y vender (o solo vender) y por parte de los consumidores, comprar, utilizar y desechar. Es decir, simplemente se fabrica en masa, al igual que los clientes consumen indefinidamente.

En cambio, la economía circular trabaja como su nombre lo dice: de forma circular, tratando de devolver los recursos utilizados para que sean materia de producción nuevamente. Una de los proposiciones que se exponen en los foros del Club de Roma es que la materia puede tener una cuarta y hasta una quinta vida útil. Existen materiales que sí son un poco más complejos, pero están en estudios.

De ser habilitada la economía circular de manera óptima en el mundo, se resolvería uno de los mayores problemas que es la generación de desechos en el planeta. Solamente en Europa existe una cifra de 67,9 millones de toneladas de residuos, en donde la mayoría no son utilizados y el número de reciclaje es bajo. Todas estas cifras fueron dadas en el Foro de Economía Circular, organizado por el Club de Roma el 17 de febrero del 2020.

Para concluir

Somos la generación de cambio, nos adaptamos velozmente a cualquier situación y aprendemos muy rápido sistematizando nuestras actividades. Además, somos privilegiados en poseer Internet en nuestros días, esto nos hace una sociedad con mucha información a la mano y diversas herramientas para difundir.

Si damos uso a dichos poderes de internautas, alcanzaremos los objetivos ambientales y sociales por los que sufrimos recientemente. El avance que se logrará con la reducción de la obsolescencia programada y la aplicación de una economía circular tendrá repercusión principalmente en nuestras culturas de forma positiva.

Quizá sea algo inalcanzable ver cómo cada uno de los países cierra su círculo de economía, pero si ayudas de forma individual o incluso entre tu entorno social a promover esta idea, estaríamos haciendo un cambio mucho más grande y sin duda estaríamos construyendo un futuro sostenible para nosotros y nuestras próximas generaciones. Así podríamos decir que vivimos en un mundo limpio.

 

vivimos en un mundo
Rosmary Fabiola Emiyo

Sueño con vivir en un mundo verde.