A nivel global Chile se posicionó en el puesto 28 de 193 del estudio elaborado por la Universidad de Cambridge y liderado por el prestigioso economista Jeffrey Sachs. 

 

A mediados del 2020 se publicó el ranking de sostenibilidad elaborado por la Universidad de Cambridge, donde se analizaron los avances de los países en relación a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030; los compromisos mundiales que apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de 17 objetivos en distintas materias y que tienen como meta el cumplimiento de ellos el 2030. 

 

En dicho ranking, Chile alcanzó el primer lugar  en Latinoamérica y el puesto número 28 de 193 países miembros de la ONU. Además, fue reconocido por las universidades de Yale y Columbia, como el país con el mejor índice de desempeño ambiental en América Latina y el Caribe. 

 

Por muchos años el país ha utilizado los recursos naturales sin medir las consecuencias medio ambientales y sociales de aquel uso. Sin embargo, con el paso del tiempo se han implementado importantes cambios en los diferentes mercados y sistemas de producción, justamente para proteger el entorno.

 

Esto se ha materializado en el compromiso y consciencia que han adquirido las empresas y marcas a lo largo del país, en implementar una agenda sostenible al interior de sus organizaciones con el fin de avanzar y no retroceder en esta materia

 

Hace 11 años la meta era que para el 2025,  el 20 % de la matriz energética en Chile fuera a partir de Energía Renovable No Convencional.  El 2020 esa meta fue superada y hoy contamos entre 23 % y 25 % de aquella matriz. 

 

Se han impulsado grandes e históricos desafíos, como es el caso de la descarbonización total en Chile. Lo que implica el retiro de las termoeléctricas más antiguas y contaminantes del país. Para el 2024 se proyecta concluir con la primera etapa: retirar ocho termoeléctricas ubicadas en las comunas de Iquique, Tocopilla, Puchuncaví y Coronel. 

 

El compromiso por una ’energía  de zero carbon’ ha impulsado invertir en proyectos sustentables que permitan mantener un alto nivel de producción energética, pero respetando y cuidando el medio ambiente y las comunidades que habitan las zonas aledañas. 

 

Chile se encuentra en la vanguardia en la lucha contra el cambio climático, liderando la Alianza de la Ambición Climática junto a otras 70 naciones con el objetivo de recortar las emisiones de efecto invernadero. Chile prevé ser neutro en carbono para el año 2050

 

Chile es particularmente vulnerable al cambio climático y ya está experimentando los impactos del mismo. Entre otros efectos, Chile lleva padeciendo una sequía prolongada en el centro y sur del país desde el año 2010. Se prevé que estos impactos aumenten en el futuro, afectando la productividad agrícola, los incendios forestales, comunidades y biodiversidad. 

En abril de 2020, Chile presentó su plan de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional. Se trata de las reducciones previstas de las emisiones de gases de efecto invernadero, según requiere la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

En su plan, Chile se compromete a que dichas emisiones, alcancen los niveles máximos para 2025 como máximo. Así, el país latinoamericano busca disminuir progresivamente sus emisiones hasta llegar a un máximo de 95 millones de toneladas de gases de efecto invernadero para 2030.

Para conseguirlo, Chile apostará firmemente por las energías renovables. Para el año 2025, Chile quiere obtener un 20 % de su energía de fuentes renovables como eólica o solar. El objetivo es conseguir en el futuro una independencia y seguridad energética sostenible y limpia que pueda ser exportable.

La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, sostuvo que «estamos impulsando una agenda que nos permita avanzar a paso firme en la transformación de Chile hacia una economía baja en emisiones y resiliente al clima, que mejore la calidad de vida de las personas. Si bien todavía nos falta por avanzar, este informe demuestra que vamos en el camino correcto».