Estudios epidemiológicos recientes han demostrado que la exposición a pesticidas, plaguicidas y disolventes incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson (EP) en un 33 – 80 %.

En estudios controlados, la exposición a un herbicida (paraquat) y a dos fungicidas (maneb / mancozeb) se asoció con un riesgo dos veces mayor de desarrollar EP.

Desde hace por lo menos 2500 años existen registros de lo que, en 1817, el médico británico James Parkinson describió la enfermedad que lleva su nombre.

De lo que se puede deducir que los pesticidas no son exclusivamente la causa, no obstante, es alarmante el crecimiento de la enfermedad desde la década de los 90 y es el alto porcentaje dentro de los agricultores y jardineros que padecen Parkinson.

Esto permitió establecer su relación concretamente con los principios activos de herbicidas y fungicidas como agentes aceleradores de la enfermedad.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

El mal de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa y de aparición gradual que se caracteriza por temblores en reposo, movimientos lentos, inexpresividad facial, rigidez, dificultad para mantener el equilibrio y la movilidad.

A esto se le suma con el tiempo los trastornos del habla, del sueño, depresión y demencia. Esto se debe a que las neuronas ya no producen la cantidad suficiente de dopamina.

Se ha comprobado en estudios con animales experimentales que pesticidas como el herbicida paraquat y el fungicida maneb, inducen la sintomatología de la enfermedad de Parkinson.

El mal puede estar subyacente en la persona y estas sustancias actúan como aceleradores del proceso, al provocar el estrés oxidativo que afecta la producción de dopamina, por la vulneración o muerte de las neuronas dopaminérgicas.

Estas sustancias tienen efecto acumulativo porque son químicamente estables así que la exposición a ellas a lo largo del tiempo induce la EP, de allí que se las considera como neurotóxicas.

Pesticidas como paraquat aceleran la aparición de Parkinson

El paraquat es un agroquímico que se usa para eliminar las malezas y otras plantas que crecen en torno a los cultivos, huertos y jardines, también se usa como agente defoliante y secante de cultivos, ampliamente usado en los Estados Unidos.

Por su comprobada toxicidad no es de venta libre, por lo que se requiere licencia para su adquisición. Lamentablemente, es de todos conocidos la relajación que existe muchas veces con estos procedimientos.

Su aplicación se ha incrementado en los últimos años, en la medida que las malezas han desarrollado resistencia al no menos inofensivo glifosato.

Las personas que tienen mayor riesgo de exposición son los trabajadores del agro, desde los que aplican el pesticida hasta los que hacen las labores de siembra y cosecha, los jardineros e incluso las familias cuyos hogares están aledaños a las áreas de cultivo.

El paraquat, conocido comercialmente con bajo varias marcas como Gramoxone, Helmquat Firestorm y Parazone; ha sido prohibido en 40 países dentro de los que se incluye la Unión Europea y Suiza.

Sin embargo, en muchos países del tercer mundo se sigue empleando con los problemas típicos como que el personal que lo aplica casi nunca dispone de la formación adecuada ni de los equipos de protección personal.

Una intoxicación de este pesticida por inhalación y contacto con la piel provoca sangrado en la nariz y daños irreversibles en los pulmones, hígado y riñones.

Finalmente están los daños que provoca en el medio ambiente, por ser extremadamente tóxico para plantas y animales, especialmente en los peces, además tiene efectos acumulativos en crustáceos y moluscos, por lo cual pueden llegar por esta vía indirecta al ser humano.