Conjunto de aerogeneradores de un parque eólico en Chile

La energía eólica se destaca entre el conjunto de energías renovables por su eficiencia. En el pasado, la fuerza del viento era transformada en energía mecánica para la molienda de cereales. A la mente nos llega la emblemática pelea que tuvo Don Quijote, quien terminó enredado con una de las aspas del molino que enfrentó en medio de sus desvaríos. En la actualidad no se trata de un molino sino del aerogenerador y en lugar de aspas, son palas las que mueve el viento y el tipo de energía que se genera es la electricidad.

La tecnología para el uso del viento en la generación de energía eléctrica se ha ido perfeccionando en los últimos 25 años, mejorando la eficiencia tanto en el diseño como en el funcionamiento de aerogenerador.

El aerogenerador es el dispositivo que se encarga de transformar esa energía cinética que trae el viento en electricidad. Básicamente consiste en una serie de componentes donde lo que se nos hace más visible es la torre que soporta una góndola, la cual tiene acoplado un rotor con palas insertas en un buje giratorio. Lo más emblemático de un parque eólico es esa agrupación de aerogeneradores tan característicos.

Pero… ¿Cómo funciona el aerogenerador?

La parte superior del aerogenerador tiene un anemómetro y una veleta que lo orienta automáticamente hacia la dirección donde le pega el viento. Se mueve hacia donde el viento es capaz de mover las palas para captar el máximo de energía. Las palas unidas a un buje, giran sobre su eje captando al máximo la energía cinética de las corrientes de aire.

Las palas están hechas de materiales resistentes y ligeros y pueden llegar a medir hasta 60 metros o más. Son sensibles a vientos tan ligeros de 11 km/h hasta 90 km/h. Frente a velocidades mayores, existe un mecanismo de freno que inmoviliza las palas e impide que el aumento de tensión queme el sistema.

El eje al cual está acoplado el buje se mueve lentamente, es decir, a la misma velocidad que las aspas, que varía entre 7 y 15 vueltas por minuto. Este eje ‘lento’ está acoplado a un multiplicador, cuya función es, como su nombre lo indica, aumentar 100 veces esta velocidad la cual transfiere a un eje rápido, que gira hasta más de 1 500 revoluciones por minuto y que está unido a un generador que transforma la energía cinética en electricidad.

La electricidad generada es conducida a lo largo de la torre hasta su base, donde un transformador eleva la tensión. La corriente alterna generada es conducida mediante una red de cables soterrados hasta la subestación. En este punto se eleva nuevamente la tensión para incorporarla a la red eléctrica y de allí distribuirla a los puntos de consumo.

Es de esta manera como la fuerza del viento se transforma en una fuente de energía eléctrica limpia y sostenible. Estados Unidos es el principal productor de electricidad a partir de energía eólica con un 123 Tera vatio-hora, le siguen China, Alemania y España. En Latinoamérica es Brasil el mayor productor seguido de Chile y Uruguay.

La energía eólica sigue siendo hasta ahora una de las tecnologías más eficiente para producción de energía de manera segura, renovable y ambientalmente sustentable. Entre sus ventajas se destaca que es inagotable, no contaminante, autóctona, competitiva, reduce el uso de combustibles derivados del petróleo, importaciones de energía eléctrica y es una fuente creadora tanto de riqueza como de empleo, por lo que contribuye en muchos aspectos con varios de los objetivos del desarrollo sostenible.