El agua y la energía son dos recursos fundamentales para la vida especialmente en los momentos actuales, de tal suerte que la escasez de una afecta a la otra y viceversa.

Actualmente, el 15 % del consumo mundial de agua se emplea en la producción de electricidad, por otra parte, el 8 % de la energía generada en el mundo se consume para la gestión y manejo del agua. El gran reto que tienen que enfrentar las nuevas generaciones en un futuro cercano, es el aumento creciente de la demanda de energía eléctrica y el agotamiento de las fuentes de la misma que tradicionalmente se ha venido usando.

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Porcentaje del agua utilizado a nivel mundial para producir electricidad

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Porcentaje de las fuentes de energía que requieren agua para funcionar

La mayoría de las fuentes de generación de energía requieren de agua en un 90 %. El agua y la generación de energía están estrechamente vinculadas. La mayor parte de las fuentes de energía, entre ellas la electricidad, necesitan del agua en sus procesos de producción: para la extracción de combustibles, la refrigeración de plantas térmicas, centrales hidroeléctricas y nucleares, los procesos de limpieza, la producción de biocombustibles (aguas de riego) y para el funcionamiento de las turbinas.

Aprovechamiento de la energía del agua 

Desde tiempos muy remotos, se aprovechaba la energía las corrientes de las aguas de un río para accionar los molinos hidráulicos, consistentes de una turbina en forma de rueda de noria. La energía generada se aprovechaba fundamentalmente en la molienda de cereales.

De la misma manera se requiere de la energía para gestionar y desarrollar los recursos hídricos. La infraestructura empleada para extraer las aguas subterráneas mediante bombeo, el transporte y purificar el agua, incluyendo la eliminación de la sal así como la cadena de distribución a los centros urbanos (uso humano) e industriales (uso económico); requiere del recurso energético.

Generación de energía en una central hidroeléctrica

Existe una relación de interdependencia que tienen los recursos hídricos con respecto a los energéticos y la dependencia del sector energético en relación con el agua, gravitan en torno a aspectos claves como son los sistemas de gestión del agua y de infraestructuras o la energía sustentable y la eficiencia de los sistemas. Esto quiere decir, la cantidad de agua necesaria, directa o indirectamente, para la exploración, la extracción, la generación y la transmisión de la energía, y la cantidad de energía necesaria para la extracción, el transporte, la distribución, la recogida, el tratamiento y el uso final del agua.

El agua y el desarrollo humano

En el tercer mundo, la falta de disponibilidad y de acceso a servicios básicos de agua y de energía no permite que tanto los individuos como las comunidades, alcancen mayores niveles de bienestar y beneficiarse de las oportunidades de desarrollo social y económico. Esto es particularmente cierto en los segmentos más pobres y vulnerables de la población.

Para los gobiernos de estos países debe ser prioritaria la inversión en servicios de agua y de energía con el firme propósito de mejorar los niveles de salud de las personas, contribuir a la reducción de los índices de pobreza e indigencia y permitir la mejora de las oportunidades educativas y de empleo, lo que redundará en el desarrollo económico general.

Está claro que para el bienestar humano y un desarrollo económico sustentable es de suma importancia la disponibilidad de los recursos hídricos y energéticos. El acceso de la población a ellos es un factor clave para garantizar el progreso de la sociedad