La fuerte problemática existente con el recurso hídrico cada vez es más fuerte de encarar, por ello la desalinización de agua se muestra como un avance tecnológico con alto potencial de desarrollo en los próximos años.

Los avances tecnológicos para la obtención de agua potable han sido diversos, pero en los últimos años se está trabajando con la ósmosis inversa, la cual ha tenido un gran potencial para desalinizar el agua de mar, aportando un suministro hídrico a aquellas regiones que presentan un déficit importante de este recurso.

Las membranas usadas de ósmosis inversa para desalinizar el agua de mar poseen un alto rendimiento, muy cercano a los límites termodinámicos, además de que los costes se encuentran alrededor de los 2.8 €/m3, lo que es sumamente importante ya que el reemplazo de estas membranas puede constituir hasta un 5 % de su coste total de producción de agua.

En España la vida útil de las membranas se ha puesto en manifiesto en diversos casos, ejemplo de ello se encuentra en la planta desaladora de Torrevieja, cuyos 26 000 elementos usados ya tienen aproximadamente unos 7 años. Así mismo se encuentra la planta de Alicante, con una capacidad de 65 000 m3/día, sus membranas llevan más de 12 años de alto rendimiento de forma constante.

Mientras más larga sea la vida útil de una membrana, la planta se beneficiará económicamente en cuatro aspectos fundamentales: menor tiempo de inactividad de la planta, coste reducido del personal de mantenimiento, menores costes de reemplazo de membranas y menor coste de eliminación de las membranas usadas.

La elección adecuada de las membranas a usar tendrá un beneficio en la reducción de interrupciones en las operaciones y una mayor previsibilidad del sistema, además de existir menos riesgos para la salud y la seguridad de los ciudadanos. Finalmente, esto llevará a la minimización de la huella ambiental, ya que se controlan la cantidad de elementos desechados.

En este sentido, el Gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado «16.5 millones de euros para compensar los sobrecostes de la desalación y el agua de riego en Canarias». De esta misma manera, también otorgó «8.5 millones para subvencionar el funcionamiento de las plantas potabilizadoras de agua de mar», siendo estas de gran importancia en las comunidades de Lanzarote y Fuerteventura.

Este dinero llegará a las arcas regionales a través de transferencias directas donde el Gobierno central justifica sobre la base de «razones de interés público, social y económico»

Esto supone que el Gobierno de Canarias debe elaborar el programa de las actuaciones concretas que serán objeto principal de financiación y los importes máximos de financiación para cada una de estas acciones.

Lo importante de esta subvención es que se podrán ejecutar las obras para la elaboración de las plantas potabilizadoras de agua en Canarias, introduciendo los avances tecnológicos actuales, lo que garantizará una gestión eficiente de este recurso.

Por más de 40 años, los avances científicos han logrado que la ósmosis inversa se perfile como la tecnología que permite eliminar y separar la sal y otros contaminantes del agua a nivel molecular, agregando ahora la durabilidad y la prevención por contaminación biológica, además de que las nuevas membranas secas han reducido aún más los costes y el impacto ambiental generado por la aplicación de este método.