Cuando hablamos de cambio climático, casi siempre se hace énfasis en el planeta, que tan golpeada resulta la madre naturaleza por el calentamiento global o las secuelas que deja en distintos sitios, así como su efecto en la fauna y flora del planeta, pero en general muy poco se habla de cómo este cambio influye y afecta a las personas.

Si consideramos que los seres humanos somos una especie más que habita el planeta entonces deberíamos pensar qué efectos genera dicho fenómeno sobre nosotros y más allá de los efectos a nivel físico como puede ser cáncer de piel, pulmonar u otras variables, no se tiene en el imaginario colectivo la noción de que la salud mental también se ve afectada por este proceso de cambio climático.   

Los niños son los más afectados

Si bien puede haber distintos niveles de afectación para las personas, es llamativo como según ciertos estudios los que más padecen los efectos del cambio climático son los niños, si consideramos que alrededor de 100 millones de niños, niñas y adolescentes estaban expuestos al fenómeno de manera directa según datos recabados en el 2006. 

Conjuntamente con lo antes mencionado es necesario remarcar que un tercio de la población que muere por causas asociadas de manera directa al cambio climático se da en países en vías de desarrollo y que en gran medida son niños o adolescentes. 

 

Efectos en la salud mental

Según los estudios realizados podemos ver que es posible que los niños sufran de TEPT, depresión, ansiedad o trastornos del sueño entre otros siendo los más afectados los que residen en países en vías de desarrollo, siendo estos lo impactos directos, pero sin olvidar los impactos indirectos que se asocian al fenómeno del cambio climático en el área socio económica como por ejemplo el desempleo, la pérdida de infraestructuras educativas o viviendas. 

Además de lo antes mencionado que ya de por sí puede generar una gran incertidumbre en los niños y adultos afectados, el cambio climático puede afectar creando incertidumbre y estrés emocional sobre el futuro en el pensamiento y la imaginación de los niños.

Las inundaciones y los incendios forestales pueden crear Trastorno de estrés post Traumático o inclusive fobias en los niños, además el perder la Escuela o los hogares por estos hechos es un golpe duro de procesar para un niño en edades tempranas.

como resultado del huracán Katrina ocurrido en 2005 vemos que desde ese entonces en la región hubo un incremento en los suicidios, así como en la ideación suicida, 1 de cada 6 sufrieron Trastorno de Estrés Post Traumático y finalmente el 49 % de la población desarrollo algún trastorno ansioso o del ánimo como depresión según estudios realizados.   

Otro aspecto que tomar en cuenta es el aumento de las olas de calor a las cuales los niños en edad temprana afectan en mayor medida y que produce grandes niveles de estrés y ansiedad. 

Por su parte a nivel del grupo social también encontramos que hay efectos causados por el cambio climático. Existen mayores niveles de hostilidad y agresión interpersonal e intergrupal y una pérdida de la cohesión social en regiones y sectores que han sido fuertemente afectados por el cambio climático actual.

Aumento de la demanda por salud mental

Este constante incremento de los eventos meteorológicos por causa del cambio climático generará la necesidad de un aumento en la demanda de servicios sanitarios de salud mental cuando hoy en día ya existe una gran demanda de recursos para tratamientos en esta área siendo la depresión una de las mayores causas de necesidad para los recursos sanitarios. 

Ante esta problemática y viendo lo que ocurre hoy en día por causas del COVID-19 es importante tomar medidas para prevenir algo similar, pero en este caso con la salud mental de los jóvenes que hoy se encuentran en desarrollo. 

Por lo antes mencionados es prudente y concerniente buscar maneras de evitar el cambio climático no solo para proteger el ambiente si no nuestra salud mental y no llegar a un colapso en distintos sentidos de nuestra realidad.