El 1 de enero de 2021 las bolsas de plástico desaparecerán de nuestra vida y solo se utilizarán aquellas que sean compostables. Así al cambiar la producción, se podrán tratar como residuos biológicos de manera similar a los restos de comida que arrojamos a los cubos.

 

Los comerciantes a raíz de esta prohibición, deberán recurrir a otras opciones de envase o formatos como bolsas de papel, cajas, etc. como elementos para sustituir estos derivados del petróleo tan comunes.

En el mundo se consumen 500 000 millones de bolsas de plástico cada año. A nivel europeo, la cifra es de 177 por habitante, más de 100 000 millones puestas en circulación por la industria, según los datos que maneja la Comisión Europea. En el caso de España, utilizamos 144 bolsas de plástico por persona, es decir 6 800 millones al año.

Cada año acaban en los mares y océanos entre cinco y trece millones de toneladas de plásticos, entre el 1,5 y 4 % de la producción global. En Europa las bolsas de plástico son uno de los principales elementos de los residuos marinos.

«El 89 % de las bolsas solo tiene una vida útil de 15 minutos y tarda entre 50 años y cuatro siglos en descomponerse»

Uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene microplásticos en sus estómagos, esto quiere decir que el plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

Prohibiciones en España 

Solo el 25% del plástico recogido en España es reciclado

En el 2018, España prohibió a los comercios distribuir bolsas de forma gratuita, y en el 2021 quedará prohibida la venta de bolsas de plástico livianas y las oxobiodegradables o fragmentables, estas últimas están fabricadas con aditivos químicos que, aunque ayudan a desintegrar la bolsa, crean partículas tóxicas para la salud.

Solo estará permitida la venta y uso de bolsas de más de 50 micras de grosor confeccionadas con más de un 50 % de material reciclado y las biodegradables destinadas a transportar los alimentos.

En los supermercados se están comenzando a ver más sobres de papel y muchos comercios ya tienen bolsas de papel kraft, bolsas reutilizables como las bolsas de rafia, bolsas de yute y hasta de algodón. 

«La UE se ha marcado como objetivo que todos los plásticos sean reciclables antes del año 2030».

En los últimos 20 años, las bolsas forman parte de los plásticos que llegan a los océanos y que han llevado a más de 660 especies de fauna marina a la orilla de la extinción, ya que cada año 8 millones de toneladas de ese desecho invaden su hábitat.

«Los desechos plásticos son un riesgo latente, ya que las especies los pueden ingerir o se pueden enredar con ellos y morir», señaló Sarah Kollar, jefa de Extensión del Programa Internacional de Limpieza Costera, Mares sin Basura.

«Si no frenamos la cantidad de basura y plásticos que entran al océano, terminaremos con más basura que peces en nuestros futuros océanos», alertó la experta.

El 3 de julio de cada año se celebra el Día Internacional libre de bolsas de plástico, con el claro objetivo de fomentar su consumo responsable y dejar el planeta libre de este desecho tan perjudicial. 

Esta lucha requiere la implicación de todos los sectores de la sociedad, desde los gobiernos hasta el consumidor final, realmente merece la pena intentarlo porque todo el planeta saldrá beneficiado.