La fiscalización de todas estas medidas iniciará a seis meses de la publicación de la Ley en el Diario Oficial.

Ya fue aprobada en el Congreso, la Ley de Plásticos de un Solo Uso, que tiene como objetivos proteger el medio ambiente y disminuir la generación de residuos, mediante la limitación en la entrega de productos de un solo uso en establecimientos de expendio de alimentos, el fomento a la reutilización y la certificación de los plásticos de un solo uso, y la regulación de las botellas plásticas desechables.

Productos como los vasos, tazas, pocillos, cajas, copas, envases de comida preparada que contengan alimentos líquidos o permeables y tapas que no sean de botellas, solo podrán ser de plástico certificado como recuperable, lo que significa que efectivamente cuenten con sistemas masivos de gestión y reciclaje dentro de Chile o sean compostables.

Mezcladores, cubiertos, palillos hechos con plástico de un solo uso, estarán prohibidos. Todas las botellas  que se vendan en estos locales deben estar compuestas por un porcentaje de plástico que haya sido recolectado y reciclado dentro del país. 

«Este proyecto, apoyado transversalmente por los parlamentarios y la sociedad civil, es un hito en el cuidado y protección del medio ambiente de Chile». Sostuvo la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt.

La fiscalización de todas estas medidas iniciará a seis meses de la publicación de la Ley en el Diario Oficial, tanto para el consumo dentro del local como para el delivery, y estará a cargo de las municipalidades. Después de dos años de publicada la ley, esta obligación se extenderá a todas las tiendas de conveniencia y almacenes.

Por cada producto plástico desechable que se comercialice sin la certificación correspondiente, se aplicará una multa, a beneficio municipal, de entre 1 a 5 UTM (de $51 500 a $257 500 aprox.)

Además de todo esto, el Ministerio del medio Ambiente promoverá e implementará programas de educación ambiental dirigidos a la ciudadanía, sobre productos de un solo uso que se encuentren en circulación y su impacto, y  fomentará el uso de productos reutilizables.

Con la ley no desaparecen todos los plásticos pero sí aquellos que más afectan las costas, mares y sus especies

Es un proyecto responsable y ambicioso que permite a los chilenos hacerse cargo de más de 23.000 toneladas de plásticos de un solo uso que se generan al año, en locales como restaurantes, bares, cafeterías y el delivery. 

Esta ley también obligará a los supermercados y comercios a ofrecer siempre opciones de bebidas retornables y estarán obligados a recibir el envase del consumidor. Además, respecto a las botellas desechables, se exigirá que incluyan porcentajes de plástico “recolectado y reciclado en Chile, potenciando así la industria del reciclaje en nuestro país”, según detalló la ministra.

«Al aprobarse esta ley, Chile contará con una de las normativas más ambiciosas del mundo en materia de plásticos de un solo uso, como lo ha señalado Plastic Ocean y Fundación Oceana, líderes globales en esta materia y actores claves para sacar adelante esta iniciativa», afirmó la Ministra del Medio Ambiente Carolina Schmidt.