El Mar Menor busca su personalidad en las leyes, os cuento que este pequeño espacio natural quiere unirse al grupo de lugares que posee una estructura jurídica, como el río Ganges en la India, el río Whanganui en Nueva Zelanda y el lago Erie en Ohio Estados Unidos.

La Comisión Promotora de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), ha estado recogiendo los pliegos de firmas que son necesarias para poner en marcha esta propuesta, en la Junta Electoral Central en la ciudad de Madrid.

Es importante señalar que el objetivo principal de esta propuesta es «conseguir que se puedan tomar las acciones legales necesarias para defender los Derechos de Protección y Conservación del Mar Menor», definido por los organizadores de la Comisión Promotora.

Esta iniciativa comenzó con la recogida de firmas para conseguir que se abriera el debate en el parlamento, lo cual se prevé que se necesitarán 500 000 firmas para llegar al acuerdo y solo contarán con 6 meses para lograrlo.

Estos procesos han tenido fuerza y presencia en otros países del mundo, ejemplo de ello es el lago Erie, donde en el 2014 la escorrentía de fósforo lo contaminó, quedando tres días sin agua potable.

Con base en ello, se redactó una declaración de derechos de emergencia, la cual proponía que el ecosistema del lago tuviera personalidad jurídica, y se le deberían otorgar los derechos legales correspondientes, incluido el derecho a «existir, florecer y evolucionar naturalmente». Luego de tantas consultas la declaración de derechos fue firmada en febrero de 2019.

El Mar Menos como área natural

El Mar Menor posee una extensión de 180 kilómetros cuadrados de superficie, siendo una laguna salada permanente más grande de Europa, donde su origen geológico se remonta hace aproximadamente unos dos millones de años.

Este increíble espacio, lejos de convertirse en un paisaje salvaje, paradisíaco y extraordinario, el cual debían de preservar, conservar y proteger, pasó a ser una de las áreas naturales más perturbadas y contaminadas de España, donde cientos de turistas poco preocupados afectan constantemente la fauna y flora que allí habita.

Aunada a esta situación, el descontrol con el uso de fertilizantes utilizados en la agricultura en áreas circundantes ha acabado con el equilibrio natural del Mar, siendo la eutrofización de las aguas un proceso irreversible, aportando cada día que pasa, más nutrientes procedentes de este tipo de actividad.

En 2016 «el 85 % de los pastos marinos» fue muerto ocasionado por la descarga de nutrientes procedentes principalmente de abonos de la agricultura, lo que trajo como consecuencia que el agua quedará sin oxígeno, afectando indirectamente a miles de peces que también murieron por asfixia.

La profesora de Filosofía del Derecho en la Universidad de Murcia, Teresa Vicente Giménez, fue la primera que propuso que se le otorgaran derechos legales al Mar Menor, así sería reconocida como una persona jurídica.

Una vez que se apruebe la propuesta la laguna contará con la representación de tres grupos, el primero de ello son los tutores legales, seguido del comité de seguimiento de protectores y finalmente tendrá un consejo científico asesor.