En Béjar, Salamanca, han estrenado la primera infraestructura de Iberdrola donde se podrá recargar la batería de coches eléctricos con energía 100 por ciento verde. Estarán ubicados en la calle Obispo Zarranz y Pueyo, a la altura del número 60.

Elena Martín, Alcaldesa de Béjar, y el delegado de Iberdrola en Castillo y León, Miguel Calvo, visitaron la infraestructura de recarga rápida de 100 kilovatios para automóviles eléctricos, que está disponible las 24 horas del día.

La empresa vasca de producción, distribución y comercialización de energía decidió el pasado mes de marzo “reforzar su plan de movilidad sostenible, destinado más inversiones a intensificar el despliegue de puntos de recarga del vehículo eléctrico. Para ello, realizaron una inversión de 150 millones de euros.

La iniciativa, según explicó Iberdrola a Europa Press, prevé la instalación de cerca de 150.000 puntos de recarga para vehículos eléctricos, tanto en hogares como en empresas, así como en las vías urbanas, ciudades y principales autovías, en los próximos cinco años.

Igualmente, los puntos de recargas están localizados en la App de Recarga Pública Iberdrola, la única que incorpora información verificada de todos los cargadores de automóviles eléctricos. Desde la aplicación se geolocaliza el cargador, se comprueba su operatividad en tiempo real para reservar y pagar desde el móvil.

De este modo, Béjar se suma a ciudades como Puerto de Palma, que continúan apostando por incrementar la cantidad de puntos de carga para vehículos eléctricos. El puerto instaló recientemente 16 nuevas zonas de recarga.

En nuestro país, los vehículos constituyen el futuro de la automoción. Ya son muchos los coches de este tipo dentro de España, y se ha conseguido en el 2020 un crecimiento de un 81,3% con respecto a las ventas del año anterior, incluso en medio de la crisis por el coronavirus.

Estos vehículos eléctricos son propulsados por uno o varios motores eléctricos, y almacenan la electricidad en baterías o pilas de combustible, aunque este último método sea el menos utilizado. Son una gran ventaja, tanto económica, como para el medioambiente.

Una de sus principales diferencias con respecto a los autos regulares es que no tienen ni embrague ni caja de cambios, aunque existen algunos modelos con el cambio de marcha manual. Los coches eléctricos puros recorren sin problemas de carga entre 450 y 500 kilómetros, frente a los híbridos enchufables, que rondan los 50 kilómetros. El vehículo híbrido solo alcanza los 5 kilómetros de recorrido autónomo en modo eléctrico.

En España cada vez son más las personas que apuestan por este tipo de vehículos, además de alternativas como los patinetes, que no emiten gases tóxicos ni humo en el ambiente, contribuyendo así a un clima saludable y ecológico.