Paisaje congelado en los Pirineos españoles

Europa guarda zonas heladas que han perdurado por miles de años con impresionantes glaciares, columnas heladas que desde hace un tiempo han venido derritiéndose. Todo apunta a que el principal culpable es el cambio climático, que acelera la descomposición de los glaciares, y perjudica la fauna que hace vida gracias al clima helado. 

Los glaciares europeos más meridionales son nuestros glaciares del Pirineo Aragonés y están por extinguirse frente a nuestros ojos. De hecho, su inminente desaparición significa la pérdida de un ecosistema que no volveremos a disfrutar en el continente.

Los glaciares Pirineos son los únicos que aún sobreviven en la cordillera ibérica, y son reservas de agua  congelada que se mantienen en las montañas altas. Lo que sucede en estos momentos es que se vive una aceleración en el proceso de derretimiento, y resulta angustiante saber que España perderá a otro de sus grandes patrimonios naturales, siendo el Pirineo Aragonés una de las masas macizas congeladas que aún se conservan de la cordillera.

El destino de los glaciares ibéricos

Los picos nevados Españoles peligran por el cambio climático

Lamentablemente, el periodo frío de España cada vez se hace menos intenso y más corto. Si has notado como tus inviernos se tornan más cálidos y te preguntas por qué, la respuesta está en los niveles de contaminación que han elevado las temperaturas de la tierra. Se trata de una acción conjunta que vive en el humo tóxico de los coches que la sociedad usa y en la electricidad de origen fósil que se consume, pues impiden el enfriamiento natural del planeta.

Como los niveles en la temperatura no hacen sino aumentar, las opciones de supervivencia de las montañas heladas penden de un hilo. De hecho, desde el año 1998 se le hacen mediciones satelitales a estos glaciares con el fin de evidenciar cómo la cubierta helada se desvanece cada vez más.

Si el cambio climático es inevitable debido al crecimiento urbano y a las pocas medidas sociales que se toman para evitar el calentamiento, entonces durante los próximos años España será testigo de cómo sus montañas se descongelan sin poder hacer nada. 

Es cierto que nueva vida habitará esas zonas y se dará paso a un nuevo tipo de ecosistema, pero también conviene entender que son espacios que no podrán regenerarse más para que la humanidad siga disfrutándolos cada invierno.

Todos los tesoros naturales son parte de una posesión inmaterial valiosa para cada país, y por tal motivo deben respetarse y cuidarse. Tened en cuenta que hay fauna que habita allí y que un cambio significativo en el ambiente constituye el fin de su mundo, así como del nuestro, tal y como lo conocemos hasta ahora.