La vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en España, Teresa Ribera, ha apoyado la estrategia europea de crear un entorno libre de sustancias químicas, en pro de una vida más sostenible en la reunión ministerial del grupo Reach Up, que engloba a una decena de países con el mismo fin. Este proyecto tiene como finalidad mejorar el potencial de la industria europea, y al mismo tiempo crear estrategias para reducir de manera eficaz la exposición de los seres humanos y el medioambiente a los  productos químicos.

Junto a España, los países que conforman el grupo Reach Up son Austria, Bélgica, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Francia, Países Bajos, Luxemburgo, Suecia y Noruega. Dando la bienvenida a la «Estrategia de Químicos para la Sostenibilidad, para un entorno libre de tóxicos» aprobado por la Comisión Europea recalcando su correcta implementación.

Teresa Ribera ha explicado durante su participación que  «Es necesario dar prioridad a la producción y el uso sostenible de los productos químicos. Esto facilitará la transición a una economía circular y reforzará los vínculos entre las políticas sobre el clima, la energía y la biodiversidad, permitiendo lograr un entorno libre de tóxicos».

Aportes más ambiciosos en temática de sostenibilidad

Los países adjuntos al Reach Up buscan promover medidas y diversas contribuciones que le exijan a la Comisión Europea una mayor ambición, y finalmente han recogido distintas propuestas para un mejor manejo de los químicos en el ambiente.

Agilizar la sustitución y eliminación de las sustancias químicas de alta preocupación, incluidas las importaciones de productos elaborados con dichas sustancias que están prohibidos en la UE, para procurar estándares ambientales más altos y de salud humana a nivel internacional fuera de la UE. Además, promover medidas para impulsar a la industria hacia el desarrollo de productos químicos seguros y sostenibles desde su diseño.

Aunado a esto, se busca alcanzar la cohesión en la legislación sobre sustancias químicas, productos y residuos para garantizar una economía circular que funcione correctamente con químicos seguros, materias primas secundarias no tóxicas, de buena calidad y productos sostenibles.

Por último, abordar cuestiones de interés existentes y emergentes, como los disruptores endocrinos, los efectos combinados de sustancias que amenazan al medio ambiente, la salud humana y la regulación de sustancias fluoradas persistentes (PFAS).

La calidad ambiental es primordial para la salud y el bienestar de la población. La UE enfrenta grandes desafíos, como el consumo y la producción insostenible, el cambio climático e innumerables problemas de contaminación. Sin embargo, se mantiene a la vanguardia y con los estándares medioambientales más elevados del mundo, para ser más respetuosos del medio ambiente, proteger los recursos naturales  y preservar la salud de los ciudadanos.