Recientemente fue aprobada en España la Estrategia a Largo Plazo para una Economía Española Moderna, Competitiva y Climáticamente Neutra (ELP). Esta, plantea una serie de medidas a realizar para descarbonizar el país totalmente para 2050, de acuerdo al objetivo común de la Unión Europea de alcanzar la reducción del 80 % – 95 % de emisiones de gases de efecto invernadero.

Tomando en cuenta que, «España se sitúa en una zona de especial vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático. Combatirlo es una cuestión de responsabilidad con el presente y el futuro», vale la pena conocer qué nos traerá la ELP para tomar acciones concretas.

Descarbonizar ¿de qué pinta esto?

Descarbonizar o descarbonización energética, se refiere al conjunto de acciones que permiten eliminar el consumo de combustibles fósiles y con ello, la contaminación ambiental que generan.

Se trata un proceso de eliminación de emisiones de carbono a la atmósfera, especialmente en su forma de dióxido de carbono, que involucra diversos actores: comenzando por la parte reglamentaria, a través de, por ejemplo, normativas y límites de emisiones o incentivos para promover fuentes de energía limpias, siguiendo por la industria con el desarrollo de una economía circular, el transporte en todas sus formas y tamaños y finalmente, involucra la ciudadanía en general.

De esta manera, la descarbonización tiene como objetivo la neutralidad climática, y está alineada con el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicado en 2018, donde los autores concluyen que, de no tomarse acciones por el clima de forma contundente, la temperatura media mundial podría alcanzar los 2°C para 2060 y seguir aumentando, con consecuencias catastróficas para el planeta. 

Ya en el 2014 se había alcanzado 0,5 billones de toneladas de carbono acumuladas y el límite para evitar un calentamiento global irreversible en 2050 es de 1 billón de toneladas.

¿Cómo logrará España descarbonizarse?

Precisamente la ELP, recién aprobada, funciona como hoja de ruta, una respuesta integradora para inversores, agentes económicos, sociales y ambientales, y en definitiva para todo el conjunto de la sociedad española, que permite avanzar hacia la neutralidad climática para 2050.

En este sentido, establece la reducción del 90 % de emisiones de gases de efecto invernadero respecto 1990 «Se pasa de los 334 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2018 a un máximo de 29 MtCO2 eq en 2050» por medio del parque de generación eléctrica exclusivamente renovable, pasando de importar el 74 % de la energía consumida en 2018 al 13 % en 2050, lo que implica un ahorro en importaciones de combustibles fósiles estimado en 344 000 millones de euros entre 2021-2050.

Ante este panorama, las oportunidades para las renovables se abren paso, como la inversión en otras alternativas hasta ahora poco desarrolladas en el país, tal es el caso del biogás y la energía marina. 

La eficiencia energética y el impulso de vehículos eléctricos es otro punto importante de la ELP para la descarbonización de España. Aunado a esto, el cambio modal de transporte de carga, pasando de transporte pesado a ferrocarriles eléctricos.

Moléculas de agua

El 10 % restante de las emisiones, unos 37 MtCO2 eq será absorbido por sumideros naturales, puesto que, en la propuesta se tiene planificada la siembra de 20 000 hectáreas de bosque por año entre 2021- 2050. 

La neutralidad climática significa un cambio profundo en la economía que abre las puertas para mejorar la cadena de valor de la industria y generar nuevos nichos de negocio. Este plazo es la transición hacia la economía circular, y modelo de desarrollo sostenible. ¡En hora buena! Manos a la obra.