A medida que la humanidad avanza, se han creado diversos métodos para que la vida de las personas sea más fácil y funcional. Parte de ese progreso incluye a las diversas formas de comunicación, alimentación y transporte: tanto, que en la actualidad es posible elegir vehículos y productos alimenticios cuya fabricación sea amigable con el medio ambiente y vaya a la par de las corrientes ideológicas del gentilicio.

La contaminación es de los temas más serios en la actualidad, y resulta aún más preocupante porque está íntimamente relacionada con la utilización de los vehículos. Los coches que se fabrican actualmente no tienen el filtro necesario para evitar que las emisiones de Dióxido de Carbono lleguen a la atmósfera y produzcan el temido efecto invernadero. El día de hoy, 26 de junio de 2020, los Estados Unidos ha señalado que el año anterior “los vehículos que fueron matriculados en países europeos y en Estados Unidos habían aumentado los niveles contaminantes de Dióxido de Carbono en la atmósfera terrestre”, sobre todo, los coches todo terreno, que aumentaron tanto en fabricación como en ventas.

El aumento de registros de coches es un factor preocupante para los defensores del medio ambiente. De hecho, “15,5 millones de coches nuevos iniciaron circulación en la Unión Europea”, siendo vehículos que funcionan gracias a la utilización de combustibles fósiles y no de energía eléctrica o solar, que es una opción moderna y mucho menos tóxica; presente sobre todo en los vehículos eléctricos híbridos, conocido como (HEV).

Autos eléctricos, una opción poco atractiva

mujer esperando que cargue el coche eléctrico

La llegada de los coches eléctricos ha sido una opción provechosa para la comunidad ecológica, que insiste en que el combustible fósil degrada al medio ambiente. A pesar que en Europa la compra de este tipo de automóviles no es tan popular, la excepción está en naciones como Alemania, Noruega y Holanda, “quienes acaparan el 50% del mercado actual”.

El calentamiento global es un tema de interés público, y que afecta a todas las regiones del planeta debido a los cambios ambientales que produce, ahora y en futuro, a la especie humana. Se trata de uno de los problemas actuales que enfrenta la Unión Europea, ya que existe una tendencia negativa con respecto a la degradación que sufre el aire por el uso de agentes tóxicos, especialmente el que se quema en los motores de los coches y es respirado por todos los miembros de la sociedad.