Las macrogranjas se han convertido en un tema polémico y muy discutido en las esferas de poder en España, puesto que su impacto en el medioambiente se ha vuelto más perjudicial y ha llamado la atención de organizaciones como Greenpeace.

La ONG Greenpeace ha sacado a la palestra un informe que detalla la vulnerabilidad y las malas prácticas que se están desarrollando en estos centros industriales, por lo que advierten a las autoridades gubernamentales de los problemas evidenciados en cada una de las comunidades autónomas.

¿Qué señala el informe de Greenpeace hacia las macrogranjas?

Nuevamente Greenpeace está denunciando mediante un informe las consecuencias ecológicas que fomentan las macrogranjas en toda España, con lo cual exige estrategias y decisiones acertadas que le den un parado a la «expansión desmesurada y descontrolada» de toda la ganadería intensiva.

La organización ha sido muy clara y ha dejado saber que: «Urge el establecimiento de una moratoria estatal y/o regional a la ganadería industrial», una situación que será debatida en la Cumbre del Clima que se realizará en Glasgow, Escocia.

Generación de gases con efecto invernadero

Desde hace tiempo las macrogranjas se han convertido en los artífices de la producción general de alimentos en grandes cantidades, un aspecto que ha sido positivo para que la industria pueda cumplir con el abastecimiento de manera económica e instantánea.

No obstante, las repercusiones medioambientales de las macrogranjas y todas sus instalaciones es inexplicable, esto según lo denunciado por Greenpeace.

La ONG deja entrever que las macrogranjas suelen generar enormes cantidades de gases con efecto invernadero, con lo cual la biodiversidad se ve afectada por completo.

Macrogranjas: ¿Para qué sirven?

Se tratan de granjas donde existen una inmensidad de animales, principalmente en áreas súper pequeñas y que están incapacitadas para producir los alimentos requeridos ni gestionar los excrementos que se generan.

Por lo general, las macrogranjas son sistemas que se enfatizan en encontrar la impecable producción de leches, carnes y huevos con costos y tiempos más reducidos.

Teniendo en consideración lo establecido por la Directiva de Emisiones Industriales, los complejos industriales van a ser aquellos que tienen la capacidad de explotar crías de cerdos y aves de corral. En efecto, las consideraciones ganaderas serán las siguientes:

  • Complejos industriales que tengan más de 40.000.000 plazas para criar aves de corral.
  • Macrogranjas que cuenten con 2.000 espacios para la cría de cerdos que superen los 30 kg.
  • Complejos industriales que tengan más de 750 plazas para el asentamiento de cerdas reproductoras.

Desconocimiento de las emisiones producidas

También pueden entrar en la clasificación de granjas industriales todas aquellas que sobrepasen la emisión de 10 toneladas de amoniaco por año; o en su defecto, las 100 toneladas al año de metano.

De igual forma, las explotaciones de ganado vacuno no se encuentran reflejadas en la ley, por lo cual están tranquilamente exentas de decir su número de emisiones.

Macrogranjas en España: ¿Cuántas existen?

A través del informe creado por Greenpeace, se estima que existen unas 507.200 explotaciones que actualmente están operativas, aunque se ha hecho cuesta arriba obtener la información de cuantas macrogranjas son de clase extensiva o intensiva.

Para Paloma Nuche, quien es doctora en Ecología y ha colaborado en la investigación: «Hemos preguntado a todas las Comunidades y es un dato que nos deberían dar, pero sólo nos han contestado cuatro». Por consiguiente, esas comunidades han sido Cataluña, Extremadura, Islas Baleares y Castilla-La Mancha.

¿Qué repercusiones sobre el agua pueden generar las macrogranjas según Greenpeace?

Greenpeace sostiene fundamentalmente que la calidad del agua estará interrelacionada a la ganadería intensivade las macrogranjas.

El informe de la ONG es explícito y señala lo siguiente: «El 50 % de las estaciones de control de aguas superficiales indican una mala calidad debido a la contaminación por nitratos, fruto de la agricultura intensiva y la ganadería industrial. También el 30 % de las estaciones de control de aguas subterráneas».

Una de las conclusiones que se esbozan en el informe de Greenpeace es que el incremento en la contaminación por nitratos a lo largo del lapso 2016-2019 es más alto.

Esto principalmente en las comunidades autónomas que contaban con un censo ganadero más grande para el año 2016.

Según estos datos, la ganadería industrial es la principal razón de la contaminación de aguas subterráneas ocasionadas por nitratos.