incendios australia

La temporada de incendios que vivió Australia durante los años 2019 y parte del 2020 es recordada todavía como “un golpe a la biodiversidad”; según lo expresó en su momento el diario El País en un artículo titulado “la biodiversidad de Australia en llamas”. La preocupación internacional sobre la contaminación y la influencia que esta haya podido ejercer sobre el fuego preocupa aún a las organizaciones que luchan día a día por el cuidado del planeta.

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Por su parte, el diario El Periódico reseña en el artículo “Australia se vuelca en la reconstrucción tras los grandes incendios” que a pesar del trágico suceso; muchas plataformas medioambientalistas y el gobierno de Australia “lograron no solo frenar el avance del fuego, sino también hacer una planificación que permite ayudar a las personas y espacios afectados a reconstruirse” con lo que el primer ministro del país; Scott Morrison, consideró “una respuesta nacional” en una intervención para la misma fuente. 

Consecuencia de los incendios de Australia

La principal consecuencia recae en la “lesión medioambiental que el desastre ha causado”, señala el portal informativo de las Naciones Unidas. De hecho, la Organización Meteorológica Mundial ha señalado a través de la red social Twitter que los gases tóxicos emanados del incendio viajaron a través del aire y se asentaron en otras localidades lejanas como Argentina o Chile.

Por otra parte, “la devastación incluye a los espacios boscosos donde miles de especies cohabitan desde hace miles de años”; alerta un portavoz de las Naciones Unidas para su centro de información. Explica la misma fuente que lo ocurrido “guarda relación con el aumento de las temperaturas”; recordando que ese año se registraron en el país temperaturas máximas de hasta 50 grados centígrados, por lo que se trata de un récord.

Para concientizar acerca del alcance que generó la devastación del fuego, el diario Hola comparó en el artículo “Las devastadoras consecuencias de los incendios de Australia” a las 10 millones de hectáreas calcinadas con el territorio que constituye a Castilla y León. Además la misma web hace referencia a la organización Greenpeace, que “lamenta la cantidad de terreno arrasado”; solo comparado con la devastación que sufrió California en años anteriores durante un evento similar.