Para un niño, recibir un regalo es una de sus mayores ilusiones, y más cuando se trata de un juguete, ¿pero es posible complacer los deseos de un niño y además hacerlo de manera ecológica? La respuesta es «sí», ya que actualmente muchas empresas y organizaciones luchan para convertir sus productos en versiones más conscientes que en el transcurso del tiempo no afecten al ambiente con el material o los procesos de elaboración.

El caso más reciente es una empresa en España llamada Wodibow, que se ha arriesgado a fabricar juguetes sin utilizar ningún tipo de plástico y además asegurar que los niños puedan divertirse y desarrollar la imaginación con un juguete que sea resistente y pueda perdurar en el tiempo. 

Pablo Saracho, el creador de Wodibow asegura que por medio de investigaciones  que ha hecho, esto se trata de una propuesta con excelente potencial. «Lo que pretendemos es dar respuesta a la necesidad de unos juguetes que sean bonitos en sí mismos, que ayuden a desarrollar la imaginación de una forma más libre, que nos vuelvan a poner en contacto con la naturaleza y que sean semillas para una conciencia hacia el medio ambiente»

¿Por qué es mejor un juguete de madera que uno de plástico?

Aunque la mayoría de los juguetes de plástico son mucho más coloridos y poseen más detalles que los de madera, esto no le asegura a los niños una diversión sin límites, ya que parte del aprendizaje es dejar algunas cosas a la imaginación. Un ejemplo perfecto es cuando vemos a los niños jugando con cajas de cartón y dejando en un segundo plano los vistosos juguetes de plástico.

Además, cuando un juguete de madera se rompe, no representa un peligro para el niño debido a su textura y es sumamente fácil de reparar, con lija y pintura podrá rescatar su belleza. En cambio cuando el juguete de plástico se rompe, «crea aristas finas que pueden ser cortantes» además de no poderse reparar, terminando en la basura.

Por último, está el olor, aunque para muchos quizás no sea tan importante, para el desarrollo de los sentidos del niño, sí. Los juguetes de plásticos no suelen tener ningún olor y en tal caso de poseerlo, suele ser fuerte y desagradable, mientras que la madera suele tener un olor característico y que muchas veces nos transporta a la naturaleza, siendo algo positivo para que los niños desde pequeños aprendan sobre la importancia del planeta. 

¿Cómo puede un juguete de madera competir con los anuncios de televisión y los catálogos a todo color que regalan las jugueterías?

Juguetes ecológicos de madera

A primera vista, estos dos tipos de juguetes no pueden competir, pero si puede ser una elección de los padres para generar conciencia en sus hijos. Además la publicidad siempre es engañosa y muchas veces persuasiva, un concepto que los niños no conocen, por lo que es más fácil convencerlos.

La creación de estos nuevos juguetes, es otro paso importante de muchas empresas para contribuir en el restablecimiento de la biodiversidad y además poder seguir distribuyendo productos que sean del agrado de los más pequeños de la casa, pero que a su vez cumplan con una serie de medidas que no afecten al ambiente, debido a que prevalecen en el tiempo y son hechos de materiales biodegradables.