La evolución de las personas y el crecimiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), ha conllevado paulatinamente a generar cambios significativos en el quehacer diario de los ciudadanos, tanto en su hogar como en el ámbito laboral. Una manera de demostrarlo es la aplicación de la domótica en el hogar.

Para ello, definimos lo que se entiende por domótica, como «la integración de los sistemas técnicos dentro del hogar, así como en su parte más limitada concretada en el área de automatización y control». 

Por otro lado, sobre el concepto de hogar digital se podría definir como «la provisión de las funciones y servicios», donde se presenta una interrelación entre: 

  • Los sistemas de domótica.
  • Los sistemas de seguridad.
  • Los sistemas de multimedia.
  • Los sistemas de telecomunicación.

Estos sistemas complementan la estructura de la domótica dentro del hogar, para mejorar su funcionalidad, la seguridad y el ahorro de energía, a fin de lograr un mayor bienestar y calidad de vida.

 

 

Automatización del hogar

En relación con la domótica en el hogar, esta se sitúa básicamente en las siguientes tareas a desarrollar:

  • Motorización de persianas y toldos.
  • Control del sistema de climatización.
  • Gestión de riego.
  • Control de iluminación.

Estas actividades aportan inteligencia artificial para que se ejecuten tareas de manera sistematizada, usando sistemas conformados por tres dispositivos básicos como son los sensores, el controlador y los actuadores, los cuales permiten programarlos para que funcionen bien sea de forma local o remota. Estos controles se pueden realizar desde dispositivos específicos como una computadora o un  smartphone.

Funcionalidad de la domótica

El uso de la domótica en nuestros hogares representa una gran ventaja, ya que sirve para proporcionar una mejor calidad de vida de sus usuarios, mayor seguridad y un mayor aprovechamiento de los recursos energéticos. Dentro de las áreas de aplicación, se tienen las siguientes: la gestión de confort, gestión de seguridad, gestión energética y finalmente la gestión de las comunicaciones.