La educación ambiental ha ido cambiando conforme avanza el tiempo de tal manera que en la actualidad esta va dirigida hacia las personas y las comunidades, es decir, se busca cambiar la sociedad debido que el problema se considera una causa directa del desarrollo económico ilimitado, pero dicho desarrollo está marcado por el ser humano, el individuo y las comunidades como base. 

Partiendo de lo anterior se establece que la educación ambiental debe ayudar a entender y comprender la complejidad de los problemas asociados a la globalización y la masificación de la tecnología y la economía al mismo tiempo que enseña valores, actitudes y comportamientos que permitan el desarrollo de una vida sustentable logrando cambios en aspectos económicos, políticos y sociales.

Es necesario promover una alfabetización científico ambiental y fomentar el desarrollo de conductas ecológicas que faciliten el desarrollo sustentable de la sociedad posmoderna en la que vivimos. 

En general suele existir algún grado de conciencia o preocupación por el medio ambiente pero las personas no están familiarizadas con la realidad tal cual como esta es y además parece haber un bajo nivel de implicación personal al considerarse que es un problema de las instituciones gubernamentales o no gubernamentales y se percibe que la responsabilidad es únicamente de estos organismos.

Educación ambiental y actitudes.

La educación ambiental debe hoy en día buscar crear actitudes ambientales, las cuales se definen como «los sentimientos favorables o desfavorables que se tienen hacia alguna característica del medio o hacia un problema relacionado con él». Las actitudes ambientales se pueden considerar una variable que influye directamente en la predisposición y las conductas ambientales. 

De este modo se debe buscar métodos de enseñanza que puedan crear y desarrollar estas actitudes lo que a su vez debería generar otros cambios en las personas a favor del medio ambiente, pero la educación actual que se realiza en aras del desarrollo sustentable solo logra que las personas y los alumnos tengo un bagaje conceptual mayor sobre la problemática, pero termina frustrando a las personas por que se perciben como incapaces de realizar conductas proambientales.

Para que un individuo lleve a cabo una conducta proambiental se requerirá entonces suficiente información sobre la problemática del medio ambiente, sus consecuencias, los resultados que puede generar dicha conducta, y que dicha conducta esté al alcance del individuo, es decir que el sujeto se sienta capaz de realizarla y que la misma no genera complicaciones en tiempo, dinero u otro recurso valorado. 

 

Un nuevo paradigma de educación ambiental

 

Basados en lo que hemos venido describiendo, es necesario crear actitudes favorables hacia la acción en procura del medio ambiente y abandonar la tradición de crear una actitud positiva en procura de un medio ambiente limpio pero que no fomenta la acción y el saber qué hacer. 

De este modo es necesario comenzar por oriental la educación ambiental basados en tres principios, los cuales son:

Un saber-hacer: este principio debería establecer un puente entre el conocimiento teórico sobre el medio ambiente, su cuidado y las maneras de llevar a cabo dichos conocimientos para promover el desarrollo sustentable. 

Un saber-ser: en este principio debe buscarse la sensibilización y conciencia sobre sobre la importancia del desarrollo sustentable para nosotros y las generaciones futuras buscando crear empatía y que las actitudes suelen ser favorables en lo posible cuando del medio ambiente se trata. 

Finalmente, un saber actuar: lo cual implica fomentar y desarrollar aptitudes que se complementen con las actitudes favorables hacia el medio ambiente para poder analizar y solventar problemas de índole ambiental y así lograr que la actitud no se quede en un simple deseo de actuar, sino que se convierta en una acción proambiental.  

En resumen, lo ideal es que se promueva una actitud favorable al desarrollo sustentable impartiendo conocimientos, asumir la responsabilidad individual que cada uno tiene en el deterioro del medio ambiente y recibiendo capacitación y estrategias de acción en nuestro día a día para promover un desarrollo sustentable en cada una de nuestras acciones.