El hidrógeno verde aparece como la gran solución en reemplazo de la energía generada por los combustibles derivados del petróleo y, en definitiva, limpiar la atmósfera de la huella de carbono y mitigar definitivamente el calentamiento global.

El hidrógeno es el elemento más abundante en el universo, el más sencillo, el primero en la tabla periódica. Su uso como fuente de energía no es nuevo, puesto que fue el combustible empleado por los cohetes de la misión Apolo en los años 60. Sin embargo, su manejo, modo de producción y riesgos, así como su costo frente a los combustibles fósiles no era rentable.

En la tierra el hidrógeno es abundante pero no libre. Se encuentra unido formando muchos compuestos, como los orgánicos y el agua. Para obtenerlo hay que separarlo de estas sustancias. Existen varios procesos, sin embargo, la electrólisis del agua es la que ha cobrado mayor importancia en los últimos tiempos, de allí viene el llamado ‘hidrógeno verde’.

Estas condiciones favorables explican cómo el agua se mantiene dentro de nuestro planeta, pero no nos dicen cómo llegó aquí. En su estado primigenio, la Tierra poseía altísimas temperaturas y una atmósfera fina, con estas condiciones toda el agua contenida dentro del planeta debió haberse evaporado y abandonar la atmósfera para vagar en la inmensidad del espacio. ¿De dónde proviene el agua? Es el misterio que necesita resolución.

¿Cómo se produce el hidrógeno verde?

El proceso de electrólisis es el que origina el hidrógeno verde, puesto que permite la ruptura de los enlaces químicos que unen el hidrógeno al oxígeno en la molécula de agua (H2O), mediante la aplicación de energía eléctrica. Una membrana separa el hidrógeno molecular (H2) del oxígeno (O2) también molecular.

Si la energía eléctrica empleada en el proceso de electrólisis es generada por el viento y/o paneles solares, se tiene un proceso limpio, sin emisión de gases invernadero, se ha obtenido el ‘hidrógeno verde’. Al ser utilizado como combustible lo que genera es vapor de agua. Por lo tanto, es totalmente amigable al ambiente.

El hidrógeno puede reemplazar a los combustibles fósiles en el transporte pesado, aéreo, en la generación de electricidad y hasta su uso doméstico en la cocina o la calefacción. Países que tienen trenes que lo usan, entre ellos, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia o China. Ya los grandes fabricantes de coches vienen trabajando en el uso del hidrógeno como combustible. Adicionalmente, el hidrógeno viene siendo usado en la elaboración de amoníaco como base en la producción de fertilizantes.

Hasta ahora las investigaciones tecnológicas han estado orientadas a hacer el proceso más eficiente y económicamente rentable su producción.

No todas las maneras de producir hidrógeno son verdes

Es interesante conocer que, aparte del hidrógeno verde, existen otros a los que, por su manera de ser producidos, se le han asociado otros colores. Así tenemos el hidrógeno azul, que es obtenido a partir de gases orgánicos como el metano y que durante el proceso, el carbono es capturado y por lo tanto no emitido a la atmósfera, así que es otro proceso limpio. 

Está el hidrógeno marrón, obtenido de los derivados del petróleo, en donde si hay emisiones de CO2 a la atmósfera y, finalmente, el hidrógeno negro, producido a partir del carbón. Estos 2 últimos no son nada limpios ni sustentables.

Uno de los países llamados a ser una potencia en la producción de hidrógeno verde es Chile, por sus particulares condiciones geográficas y climáticas. En la zona del desierto de Atacama, gracias a la intensa incidencia de la luz solar es aprovechada para la producción de energía eléctrica mediante paneles solares y más al sur, en la Patagonia chilena, los intensos y constantes vientos se aprovechan para la generación eólica de electricidad. 

Ambas fuentes de energía sostenible permiten la obtención del hidrógeno verde mediante los equipos conocidos como electrolizadores.

Por su parte en España el hidrógeno verde se emplea en la elaboración de fertilizantes a base de amoníaco. En este año la unión de dos compañías Iberdrola y Fertiberia, pondrán en servicio la mayor planta de hidrógeno verde en el país y Europa, en Ciudad Real, municipio Puertollano. 

Otras provincias como León, Bizcaia y Asturias han mostrado gran interés en unirse a esta nueva tecnología

Aunque en la actualidad, 70 millones de toneladas de hidrógeno se requieren anualmente, pero no todo es obtenido por procesos sostenibles. El hidrógeno verde, hasta ahora está limitado por los costos productivos, que progresivamente están bajando a medida que la tecnología se hace cada vez más eficiente. Esto augura que en pocos años podrá ser tanto o más rentable que los combustibles derivados del petróleo.

El hidrógeno verde como fuente de energía renovable ya es casi una realidad que está a vuelta de la esquina.