Así como la gran muralla china construida a lo largo de siglos hizo frente a la invasión de los pueblos enemigos de la civilización china, una Gran Muralla Verde se construye en África para contener el avance del desierto del Sahara. Este continente es el que más ha sufrido los efectos de la desertización, con las consecuencias que trae la menor disponibilidad de agua, adacla degrión de los suelos y la pérdida de la biodiversidad.

Este proyecto comenzó desde el año 2002 como una iniciativa de los pueblos de la Unión Africana con el apoyo financiero de Irlanda. Desde entonces se han sumado numerosos organismos internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y otros 30 países involucrados.

Durante el año 2007 se materializó el proyecto, comenzando propiamente las labores de siembra en el 2010, empleando especies locales de árboles y arbustos que son resistentes a la sequedad, tales como acacias y almendrones, abarcando la faja de transición entre el desierto y la vegetación (el Sahel) hasta llegar al cuerno de África, que involucra a 9 naciones: Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Chad, Sudán, Eritrea, Etiopía y Djibouti.

El principio básico es usar los mismos mecanismos que tiene la naturaleza contra el avance de la desertificación, ganarle terreno al Sahel mediante la reforestación con plantas resistentes a condiciones de extrema aridez.

¿Cómo es el avance de La Gran Muralla Verde?

De acuerdo con la planificación, en cada parcela de terreno debería plantarse 250 plantas y vigilar su desarrollo. Entre los beneficios que traerá La Gran Muralla Verde, aparte de contener al Sahara, está el sentar las bases de desarrollo agrícola y ganadero sustentable, que reducirá las migraciones humanas que causan las hambrunas y la desnutrición típica en estas regiones.

Se tiene previsto que esté listo para el año 2030. Aunque los mayores avances se encuentran en Etiopía y Senegal, existen muchos obstáculos que juegan en contra del avance de este proyecto y están presentes en la mayoría de estas naciones, donde predominan la inestabilidad política causada por diversos factores, principalmente los ataques terroristas por grupos extremistas, golpes de estado, desplazamientos forzosos de poblaciones y conflictos bélicos.

Adicionalmente, a lo largo de esta franja de zonas rurales conviven diversas etnias, con variadas costumbres y en muchos casos son nómadas, por lo que no permanecen asentados en un sitio durante mucho tiempo, por lo cual se abandonan las áreas aledañas a las que han sido reforestadas y que requieren de una gestión permanente, que garantice la regeneración de masa vegetal.

Hasta los momentos se han restaurado alrededor de 18 millones de hectáreas de terreno, ubicadas principalmente en Etiopía, favoreciendo a 11 millones de familias que ya pueden cultivar sus alimentos en estas zonas.

La expansión de este muro puede ser determinante en la disminución del calentamiento global y, por ende, en moderar el cambio climático. Es un beneficio no sólo para África sino para todo el planeta.