El espacio de transporte sostenible es aquel que no impacta a largo plazo la sustentabilidad ecológica, logrando satisfacer las necesidades básicas de transporte, y divulgando la equidad intra e intergeneracional.

 

Esto ha ido evolucionando hacia la movilidad sostenible y, posteriormente, la movilidad inteligente, siendo un concepto más activo y enfocado a la tecnología de los vehículos. Todo ello, en la búsqueda de ofrecer una mejor calidad de vida a sus ciudadanos, así como la preservación del medio ambiente.

El crecimiento urbano es de gran importancia en la búsqueda de un desarrollo sostenible, por lo que se debe gestionar de manera que se apoye e impulse el desarrollo económico y de esta manera se logre la cohesión social y la sostenibilidad ambiental. Para ello, se están desarrollando una serie de iniciativas como parte de los proyectos de Smart City.

En España, los proyectos de Smart City en la actualidad se clasifican según seis clústeres conocidos como ejes prioritarios para la sustentabilidad: Movilidad, Medio Ambiente, Gobierno, Economía, Personas y Vivir. Lo que representa la multidisciplinariedad de los distintos ejes y de esta manera conformar un todo que genere mayor bienestar a la ciudadanía.

Ciudades Inteligentes

Las ciudades inteligentes surgen como un incentivo para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, aportando mayor crecimiento y sostenibilidad ambiental, impulsando el desarrollo de las ciudades mediante la optimización de la tecnología, preservando el medio ambiente.  

El Banco Interamericano de Desarrollo, define una ciudad inteligente como «aquella que coloca a las personas en el centro de desarrollo, incorpora tecnologías de la información y la comunicación en la gestión urbana y usa estos elementos como herramientas para estimular la información de un gobierno eficiente, que incluya los procesos de planificación colaborativa y participación ciudadana». 

Es decir, las ciudades inteligentes consideran de gran importancia a los individuos de su comunidad, ofreciéndoles una mejor calidad de vida, oportunidades laborales y por ello un desarrollo sostenible, mediante la optimización de sus recursos y el uso adecuado de las tecnologías.

La educación abierta basada en la ciencia

En relación con la educación, ciencia y cultura libre, así como la tecnología y la sociedad, se han mantenido en constante transformación, lo cual permite el aumento de las exigencias tanto a nivel personal, profesional, social, político y cultural.

En la actualidad, ha surgido un avance vertiginoso en cuanto al desarrollo científico y tecnológico, lo cual repercute en el ámbito educativo, por lo que se hace necesario adecuarnos a estos avances tecnológicos, con la finalidad de estar acordes con esta tecnología, la cual nos permiten una mejor calidad de vida, aprovechamiento del tiempo, y la sostenibilidad de nuestro medio ambiente.