Para la Semana del Agua se ha presentado una nueva tecnología que reduce a más de la mitad el coste de la desalinización del agua por inyección hidráulica sin tener impacto ambiental.

Con esta nueva tecnología, el agua que se devuelve al mar no tiene químicos
Con esta nueva tecnología, el agua que se devuelve al mar no tiene químicos

Se ha hecho realidad una tecnología que fue presentada en fase preliminar en la Conferencia de las Partes este año, llamada la COP 25 del Clima de Madrid.

En plena semana del agua, Water Global Access, en un comunicado con la TELAM, la consultora de negocios con la que han cerrado un acuerdo estratégico para una puesta en marcha en todo el mundo, informaron que han completado con éxito el proceso de patentes, y una extensa batería de pruebas con dispositivos industriales.

Para esta tecnología se ha encontrado una fórmula que elimina las sales del agua con una presión muy alta, lo que necesita un consumo mínimo de energía. En el módulo que desarrolló WGA se utilizan 40 pascales, “lo que implica el consumo de 0.87 kilovatios por cada metro cúbico de agua potable conseguida”.

Para entender su gran impacto, se puede comparar  con la ósmosis inversa, el proceso más común en España, que requiere entre seis y siete millones de pascales (3 kilovatios por cada metro cúbico). Con la desalinización térmica, “se necesita más del doble de energía pero, al usar energía de baja intensidad, pueden funcionar las energías renovables, como la eólica”.

De este modo, con esta tecnología Water Global Access se encuentra haciendo lo que “La naturaleza ha hecho durante millones de años” ya que trabajan a temperatura ambiente y así consiguen solucionar dos problemáticas; “el consumo de energía y la toxicidad del agua que queda de la desalinización, es decir, la salmuera restante”; según explicó Eusebi Nomen, uno de los socios principales de WGA.

Libre de químicos tóxicos

Este proceso de desalinización no requiere el uso de productos químicos tóxicos, como lo son los Antiscalants, para evitar la formación de cristales de sal, y los Antifoulants, los cuales se emplean para impedir la biofilm frente a la membrana de ósmosis.

Ambos químicos son utilizados en los procesos de desalinización que se realizan en la actualidad. Con la nueva tecnología, el agua que se devuelve al mar no presenta problemas de toxicidad.Además de que se trata de un proyecto sostenible, el sabor es mejor del que se consigue con otros procesos, ya que con la ósmosis inversa, por ejemplo, se cuelan algunas sales junto al agua y por eso tienen un sabor extraño. A diferencia, con esta nueva tecnología no sucede esto, ya que hace un pico de vaporización y condensación, y por ello no hay arrastre de sales.