La salinización progresiva de los suelos es un peligro en la disminución de los terrenos cultivables, por lo que influye en la reducción de la producción de alimentos.

La degradación de los suelos es un problema global. No solamente es el aumento del nivel de los mares por el calentamiento global tiene influencia, sino que tierra adentro, es la actividad antropogénica la más determinante en volver improductivo a los suelos.

Las cifras son alarmantes, tanto así como que 400 millones de hectáreas de tierras agrícolas se han salinizado a nivel mundial.

De esta manera, en China, Australia y los países del Oriente Medio, así como las principales tierras de cultivo en el suroeste de Estados Unidos se han vuelto infértiles por la salinidad.

De un lado están las tierras cercanas a las zonas costeras que por efecto del aumento del nivel de los mares se han ido salinizando.

Un ejemplo de ello en España es la salinización del delta del río Ebro, que está afectando las áreas con suelos cultivables que riega.

La salinización de los suelos en Latinoamérica

La salinidad de los suelos agrícolas en América Latina se estima en 31 millones de hectáreas, siendo los principales países más afectados México, Colombia, Ecuador, Perú, y Chile.

La FAO define la salinización del suelo como el incremento de sales hidrosolubles en el mismo, en las que están presentes los iones de sodio, potasio, magnesio y calcio; bajo la forma de cloruros, sulfatos, carbonatos y bicarbonatos.

Los suelos se vuelven tóxicos para las plantas por sus altos niveles de iones de sodio y cloro. Esto afecta el metabolismo de las plantas, ocasionando problemas en la germinación y desarrollo de los cultivos, lo que influye negativamente en la productividad agrícola.

Hay zonas cuyo gran porcentaje de sal es totalmente natural. Sin embargo, cobra mayor peso la inducida por el ser humano, entre la que destaca el mal manejo de los suelos, regadío con aguas no tratadas (rica en sales) y con poco o ningún drenaje, etc. Las consecuencias son terrenos áridos, no aptos para la agricultura.

En todos los casos el mal drenaje de los suelos impide el lavado de las sales, y con la evaporación, se van concentrando y depositando las mismas.

Existen estrategias en la recuperación y aprovechamiento de los suelos que están en estas condiciones:

  • Hacer un diagnóstico y cartografías de los suelos con problemas de salinidad.
  • Monitoreo de los niveles salinos y dependiendo de los valores, tomar acciones.
  • El lavado de las sales, mejoras en el drenaje, escorrentía y cultivo por fajas.
  • Uso de la técnica del riego por goteo.
  • Empleo de fertilizantes orgánicos.
  • Implementar la agricultura salina, que consiste en cultivar plantas halófitas que toleran mejor la salinidad. Un ejemplo de ello es una variedad de arroz híbrido desarrollado en China y que se desarrolla en suelos con alta alcalinidad y salinidad.
  • Otros países están desarrollando variedades de zanahorias, coles, patatas que puedan ser cultivadas en terrenos salinos.
  • Implementación de métodos agrícolas sustentables.