Un trabajo reciente no sólo afirmó que la dieta en la Argentina es poco saludable debido al alto consumo de alimentos derivados de la carne vacuna, sino que también produce una significativa huella ambiental.

El estudio, publicado en Science of the Total Environment, estimó por segmentos socioeconómicos en Argentina el impacto ambiental a causa de la gran demanda de alimentos. 

Se logró concluir que, en promedio, la dieta de cada adulto es causante de 8.91 kilogramos de emisiones diarias de dióxido de carbono (CO2).

Esto significa más del doble de las emisiones de China y Países Bajos, y un poco menos del doble de EE. UU. 

En los sectores de menos ingresos dentro de la Argentina, la producción de los alimentos de la dieta sería causantes de 4.48 Kg de CO2 por día, mientras que en los sectores con mayor ingresos sería de aproximadamente 12.4 Kg diarios.

De igual manera, la investigación estimó que un adulto promedio demanda 7.07 metros cuadrados de tierras al día solo para satisfacer sus requerimientos alimenticios. 

La huella ambiental argentina a causa de la demanda de carne

Ernesto Viglizzo, ingeniero agrónomo e investigador principal de Conicet, quien no participó en la elaboración del estudio, consideró que «los autores realizaron una investigación meticulosa basada en el manejo de gran cantidad de datos».

Además, Viglizzo también afirmó que la huella ambiental de la carne estimada en Argentina es el resultado de imputar al kilogramo de carne que se produce las emisiones de otros sectores que no están vinculados al agropecuario, como es el caso de el manufacturero, quien elabora insumos como fertilizantes y plaguicidas.

«Esta sobrecarga de emisiones externas sobre la carne a causa de otros sectores de la economía amplía exponencialmente la huella ambiental del producto», aseguró Viglizzo.

Con respecto a la dieta del argentino promedio, la investigación analizó datos de una muestra representativa de la población, comparando el consumo de alimentos y nutrientes con el nivel de ingesta asociado al menor riesgo de mortalidad.

Se observó gracias a esos datos que la dieta está caracterizada por un alto consumo de carnes —procesada y roja—, verduras almidonadas, bebidas gaseosas y dulces, verduras almidonadas, lo que se considera insalubre en todos los segmentos socioeconómicos.

El estudio revela que hay una homogeneidad en la manera de consumir alimentos en Argentina, si bien las porciones que se consumen son diferentes en cada nivel socioeconómico.

«La gente de menores recursos come menos de lo que necesita y eso la hace tener una dieta inadecuada, mientras que la gente más adinerada no solo comen mal, sino que generan una mayor huella ambiental».