En la actualidad nos encontramos experimentando un proceso de transición en cuanto a la movilidad sostenible, empujada por los avances en las nuevas tecnologías. No solo hablamos de coches inteligentes sino también de autopistas y carreteras inteligentes, con lo que se consigue aumentar la eficiencia en la conducción, mejorar la seguridad y reducir la huella de carbono.

Pero, ¿qué son estas carreteras y autopistas inteligentes?

Las autopistas y carreteras inteligentes son términos que se refieren a diversas formas en que se incorporan nuevas tecnologías a las carreteras, para mejorar el funcionamiento de los coches inteligentes y los autónomos, para los semáforos y el alumbrado público, y para controlar el estado de la carretera, los niveles de tráfico y la velocidad de los vehículos.

Por esa razón las autopistas y carreteras inteligentes son llamadas de esa manera, porque incorporan tecnología avanzada en materia de seguridad, carga de vehículos y conectividad. Concretamente, los datos que aportan la capa asfáltica, la señalización de tránsito, el alumbrado, así como la presencia de otros vehículos en el trayecto creando una interacción con el conductor y su coche. De esta forma se previenen accidentes y se evitan los embotellamientos, adicionalmente se disminuye la contaminación en el medio ambiente.

Aunque se viene trabajando desde hace tiempo en el diseño de coches, semáforos y alumbrado avanzados, se comenzó a trabajar directamente sobre la carretera al usar recubrimiento fotoluminiscente, la cual se energiza durante el día con la luz solar y por la noche alumbraban el trayecto. Hasta ahora ha funcionado en Países Bajos para las bicicletas y se les conoce como carriles verdes,

Es el caso de los pavimentos fotovoltaicos, los cuales consisten en paneles solares de tal manera que la circulación de los coches vaya energizando la ruta y a su vez permita la carga dinámica de los vehículos eléctricos, sin embargo, se ha determinado que el peso de los mismos tiende a romper el pavimento. Esto se hizo en Francia y en China, sin embargo no fue exitoso aunque eso no ha detenido la investigación.

¿Existen más elementos inteligentes que beneficien al conductor?

Se han desarrollado sensores para medir la temperatura del asfalto y mediante señales indicar si el mismo está congelado y las cámaras que registran las condiciones del tráfico.

Otra innovación son las luces interactivas (LED) que ahorran energía. Ellas se ubican a los costados de la carretera y se encienden a medida que el vehículo se aproxima y luego se apagan cuando se aleja.

Están los rayados inteligentes en los cruces de peatones (paso de cebra), en los que las líneas blancas aparecen cuando el peatón se dispone a cruzar y desaparecen cuando no hay nadie, a fin de que los coches no se detengan. Esto se logra con la combinación de proyectores LED y detectores láser de la presencia de personas sobre el pavimento.

En función de estas carreteras es que se están desarrollando los coches inteligentes que reciben todas estas informaciones, siendo el caso más elaborado el de los vehículos completamente autónomos.

Con las tecnologías de comunicación móvil 5G y más adelante 6G, se alcanzará la integración e interconexión con la información aportada por los distintos elementos que intervienen en la circulación, es decir: coches, señales de tráfico, peatones, clima, condiciones de la carretera entre otros, con el propósito de alcanzar mayor nivel de seguridad para todos. 

En el futuro cercano, tanto el ahorro como el manejo de energías limpias en combinación con las nuevas tecnologías, harán que autopistas y carreteras inteligentes sean parte del conjunto de elementos que van a constituir la movilidad sostenible y la reducción de la contaminación por emisiones.