Diversión y bienestar son las palabras que nos vienen a la mente cuando acudimos a bañarnos a una playa, un río o una piscina. Es indiscutible los beneficios para la salud que trae cuando hacemos uso de los balnearios. Las aguas saladas que representan mares, playas o esteros así como las aguas dulces que conforman los ríos, lagos y piscinas entre otras, aguas termales o temperatura ambiente. En fin, este conjunto variado de cuerpos acuáticos es lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama Aguas Recreativas.

A partir de los años 70 ‘s del siglo pasado, la OMS comenzó a interesarse por las Aguas Recreativas (AR) al notar la relación directa entre la salud de los bañistas y la calidad del agua. Aparte de los riesgos físicos que pueden representar una lesión o el ahogamiento; la exposición a la contaminación biológica o química nos puede afectar severamente la salud.

Las aguas facilitan la propagación de agentes nocivos que pueden causar infecciones en la piel, oídos, intestino y el sistema respiratorio.

Las AR mueven al turismo mundial que se manifiesta el uso creciente de aguas marinas, costeras y continentales. La práctica de los deportes acuáticos requiere estar en contacto directo con el agua. Los peligros pueden acechar cuando la calidad de estas aguas es mala, y nos puede afectar desde una simple inhalación hasta la ingestión involuntaria, por ejemplo, cuando practicamos natación.

Las aguas facilitan la propagación de agentes nocivos que pueden causar infecciones en la piel, oídos, intestino y el sistema respiratorio. Obviamente, dependerá de la condición en que se encuentre el sistema inmunológico del bañista.

Existe una clasificación de peligros establecida por la OMS:

    • Peligro físico
    • Calor, frío y radiación solar UV
    • Calidad de agua ambiente
    • Contaminación de playas, ríos o lagos
    • Cianobacterias y sus metabolitos
    • Agentes físicos y químicos
    • Organismos acuáticos peligrosos

Descarga de aguas servidas al mar

El peligro a la salud más frecuente por la exposición a aguas recreativas con contaminación fecal es la enfermedad entérica, tal como indica la OMS (2003). Se conoce como la gastroenteritis autolimitante, la cual puede ser de corta duración y no estar formalmente registrada por los sistemas de vigilancia de enfermedades

Existen cuatro mecanismos probables como medios de transmisión para adquirir una infección:

    1. Ingestión al nadar en aguas contaminadas con desechos fecales, que podrían propagar virus, bacterias y protozoarios.
    2. Por contacto con aguas contaminadas con microorganismos que pueden causar meningoencefalitis.
    3. Por inhalación de aerosoles en las duchas de agua caliente o baños a vapor, contaminados con bacterias como Legionella y Mycobacterium, provocando neumonías y otros tipos de afecciones.
    4. Por contacto del agua contaminada con heridas superficiales, facilitando la expansión de gérmenes por el torrente sanguíneo.

¿Qué nos queda entonces para poder seguir disfrutando de los beneficios de las AR con seguridad? La clave está en proteger ese recurso invaluable que el agua mediante acciones gubernamentales tales como:

    • Buscar métodos para proteger, recuperar y mejorar el medio ambiente en las zonas costeras y terminales marítimas.
    • Proteger y recuperar zonas de nacimientos de agua.
    • Recuperar y proteger ecosistemas naturales.
    • Proteger reservas de agua como acuíferos subterráneos, ríos y lagos.
    • Controlar procesos de alteración de calidad del recurso hídrico.
    • Adoptar mejores tecnologías para disminuir la contaminación y el desperdicio del agua.
    • Desarrollar una infraestructura adecuada para almacenar este valioso recurso hídrico.
    • Fortalecer sistemas de información sobre el manejo y aprovechamiento del agua.
    • Disminuir la emisión de contaminantes que afectan la calidad del agua en la atmósfera.
    • Educar a la población sobre el uso eficiente del agua.