A lo largo del año 2021, el Gobierno de Madrid ha estado presente como parte acusadora en los juicios abiertos a causa de los incendios forestales que se suscitaron en 2020 en Quijorna, Villarejo de Salvanés, y Villaviciosa de Odón. Además, desde la capital española mantienen la intención de permitir que la Comunidad tome parte bajo la figura de acusación particular, mediante la Ley de Protección Civil y Emergencias.

De esta manera, podrían atenderse desde el punto de vista judicial los incendios ocasionados de manera intencional, que puedan tener repercusiones graves para la salud de los ciudadanos y el medio ambiente, y así evitar que este tipo de ecocidios continúen ocurriendo en España.

De acuerdo con el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Enrique López, el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid y sus Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) desempeñarán un rol fundamental en estas acciones: «Es imprescindible para que el Gobierno Regional, a través de sus servicios jurídicos, pueda personarse en los procesos judiciales abiertos contra los presuntos autores de incendios forestales».

¿Los incendios forestales son una casualidad?

Durante el año 2020, se reportaron unos 242 incendios y, tras las evaluaciones en cuanto a las causas del 88 % de ellos, fue posible identificar al 20 % de quienes habrían dado origen a las llamas, lo que a su vez ha derivado en 25 procedimientos judiciales, con el fin de imponer penas ejemplares para evitar los daños a las vidas humanas y al ecosistema.

Un 84 % de los incidentes resultaron ser conatos, al no extenderse más allá de una hectárea. Además, un 41 % de ellos fueron provocados de manera intencional y otro 26 % por negligencia. A ello se suma un 14 % producto de accidentes, 5 % por rayos, 2 % como consecuencia de incendios anteriores y un 12 % cuyas causas aún se desconocen.

Asimismo, López ha destacado la importancia de conocer cómo se origina el fuego en cada caso para prevenir siniestros en el futuro: «Su objetivo es conseguir llegar a la causa de todos los incendios forestales, disminuyendo cada temporada el número de ellos con origen desconocido. Saber por qué empiezan permite a la Comunidad de Madrid poner en marcha las medidas necesarias de prevención».

El Gobierno madrileño cuenta con otros 38 agentes forestales, de los cuales 21 ejecutan labores preventivas en verano, además de analizar cada incendio y remitir el caso a la Fiscalía del Medio Ambiente. De esta manera, se inician procesos minuciosos para dar con las causas y los posibles responsables.