Como parte de sus intentos de mejorar la gestión de los residuos, el Gobierno de Madrid someterá a consulta pública el anteproyecto de Ley de Economía Circular. Previamente, el texto ha sido publicado en su Portal de Transparencia para dar inicio a la tramitación de las nuevas regulaciones.

De esta manera, será posible dar nuevos usos a los residuos dejados por las actividades productivas, optimizando el uso de los recursos en favor del equilibrio medioambiental.

En consecuencia, la economía de Madrid dejará de contar con un modelo lineal y adoptará uno circular que permita prolongar la vida útil de los materiales.

La entrada en vigencia de la Ley de Economía Circular permitirá a Madrid impulsar su productividad y cumplir con los objetivos fijados por la Unión Europea.

Asimismo, las nuevas regulaciones propondrán soluciones innovadoras en función de reducir el uso de las materias primas y de los recursos naturales aumentando su durabilidad a lo largo de varios ciclos.

La disminución de las emisiones de gases contaminantes también es otro de los fines que persigue el nuevo instrumento legal, así como la promoción de proyectos de investigación de los procesos de producción, el aprovechamiento de los recursos y la mejora en la calidad y durabilidad de los productos y servicios.

Inversiones significativas para la innovación de la economía circular en Madrid

Entretanto, la Comunidad de Madrid ejecuta otras acciones para reforzar la transición hacia una economía circular, como destinar 450 millones de euros a las mancomunidades encargadas de la gestión de residuos con la finalidad de ampliar y poner a punto sus instalaciones de tratamiento. Todo ello según los objetivos europeos.

También está en marcha la construcción de una planta de regeneración de hidrógeno con agua regenerada y energía renovable, con una inversión de 24 millones de euros y el Hub Industrial de Economía Circular para introducir modificaciones al modelo de trabajo entre distintas empresas y administraciones públicas en procura de una actividad económica cada vez más amigable con el medio ambiente.

En cuanto al tratamiento de las aguas, el Gobierno ha informado que la empresa pública Canal de Isabel II cuenta con una producción anual de 125 hectómetros cúbicos de agua regenerada que es posteriormente destinada a labores para las que no se necesita el agua potable, como el riego de las plantas o la limpieza de las calles, mientras que el excedente vuelve a los ríos.