Con un total de 58 planes y cuatro objetivos fundamentales, el Gobierno de Madrid busca alcanzar la neutralidad de las emisiones de carbono en un período de dos años, con una inversión que alcanza los mil millones de euros, provenientes tanto de la financiación propia como de los fondos europeos, hasta 2023.

Desde Madrid ya están definidas las metas a alcanzar durante los próximos dos años: «Incrementar la eficiencia energética y disminuir la dependencia; reforzar el liderazgo de la Comunidad de Madrid en la gestión del agua como fuente de energía limpia y renovable; y, por último, favorecer la investigación y la innovación en las nuevas tecnologías para ahondar en la neutralidad de las emisiones de carbono de la región y consolidar una economía verde».

Una vez presentado el proyecto ante el Consejo de Gobierno, Paloma Martín, consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura, ha destacado la importancia que estas acciones tienen para lograr la estabilidad de la economía, que a su vez será más sostenible: «Los avances que logremos permitirán incrementar la eficiencia de nuestra economía e industria y reducir los riesgos asociados a la dependencia energética. De hecho, es una parte importante de la estrategia europea de recuperación económica y crecimiento».

Cambios en el transporte y consumo energético residencial en pro de la neutralidad de emisiones de carbono

Añadió que la reducción de las emisiones de carbono a la atmósfera será vital para la consecución de los objetivos: «Descarbonizar la región es un reto muy relevante para el cuidado y la protección de nuestro medio ambiente». En tal sentido, serán los sectores del transporte y el residencial los que tendrán prioridad, toda vez que suponen el 77 % del consumo de energía y un 84 % de la generación de gases contaminantes.

En el caso de la movilidad, se impulsarán iniciativas para ampliar el número de puntos de recarga de coches eléctricos, así como las campañas para promover el uso de este tipo de vehículos. Además, impulsarán la electrificación de la flota institucional para sustituir las unidades que trabajan con combustible fósil. Asimismo, continuará con su línea de ayudas para la compra de bicicletas, motos y patinetes eléctricos, en la que Madrid ha sido pionera a nivel autonómico.

En el apartado residencial, que supone un 32 % de las emisiones totales, Madrid ejecutará proyectos de rehabilitación en edificios y de digitalización de los sistemas de calefacción, instalación de acumuladores e incentivos en favor del autoconsumo. Si bien Madrid es la comunidad autónoma con la cantidad más baja de emisiones, con un 7 % del total, el Gobierno continúa tomando medidas para reducirlas aún más.