Únicamente en casos excepcionales estará permitido deshacerse de los residuos vegetales por medio del fuego controlado. Será necesaria una autorización para proceder con la quema, que deberá contar con el aval de un gestor de plagas debidamente registrado.

La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente de la Región de Murcia ha publicado un nuevo ordenamiento que establece los mecanismos legales ante la acumulación de restos vegetales. Desde su entrada en vigor, la quema pasará a ser el último recurso una vez que se determine que otros métodos no son efectivos en caso de riesgo fitosanitario.

De acuerdo con Antonio Luengo, quien encabeza dicha dependencia, las quemas quedan prohibidas y, en su lugar, el Gobierno promoverá la trituración. Sin embargo, en caso de una acumulación excesiva que ponga en riesgo los cultivos se permitirá como último recurso al no poder implementar otros métodos para deshacerse del exceso de materia vegetal.

El dictamen modifica al que estaba vigente desde octubre de 2017. En él se añaden actualizaciones en materia de cultivos en función de su preservación a raíz de los adelantos técnicos y científicos durante los últimos tres años. En tal sentido, los rastrojos y residuos de la poda no podrán ser descartados mediante la quema a menos que la administración haya otorgado la acreditación necesaria para realizarla de manera controlada por motivos fitosanitarios, como la erradicación y reducción de las poblaciones de plagas y demás organismos perjudiciales para el ecosistema y la actividad agrícola.

Para solicitar la autorización de una quema, los interesados deberán contar con el aval de un asesor en Gestión Integrada de Plagas inscrito en el ROPO (Registro Oficial de Productores y Operadores de medios de defensa fitosanitaria) para determinar el riesgo y presentar el informe junto una Declaración Responsable. Posteriormente, la Administración aprobará las medidas a tomar en cada caso para garantizar la protección del medio ambiente y la salud de la población.

Anteriormente, no era necesario que cada agricultor recibiera el permiso para justificar la quema. Con la nueva Orden, ya publicada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia, deberá determinarse en cada caso si existe algún riesgo fitosanitario para proceder siempre y cuando los otros métodos no resulten efectivos.

De igual modo, se ejecutará un programa para hacer seguimiento a las declaraciones responsables e informes emitidos por asesores en Gestión Integrada de Plagas que justifiquen el uso controlado del fuego. Para ello, se realizará una vigilancia in situ en un determinado porcentaje de los casos que permita comprobar su correcta ejecución según lo establecido.