Con la finalidad de acabar con la emisión de al menos 116 toneladas anuales de CO₂ a la atmósfera, el Gobierno de Navarra, a través de la sociedad pública Navarra de Infraestructuras Locales S. A. (Nilsa), ha dado inicio a la instalación de paneles solares para suministrar energía a las depuradoras de Tafalla-Olite/Erriberri, Beire Pitillas y Bajo Ebro, con las que Ablitas, Buñuel, Cabanillas, Fustiñana y Ribaforada se ven beneficiadas.

De acuerdo con el gerente de Nilsa, Fernando Mendoza, la meta es dotar con celdas fotovoltaicas a la mayor cantidad posible de depuradoras que permitan una significativa reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero, así como un impulso a las energías renovables y una reducción de costes operativos que podrían reflejarse en las facturas de cada domicilio.

No obstante, reconocen las limitaciones del proyecto, y lamentan la imposibilidad de sustituir las vías de suministro en todas las depuradoras, ya que en algunas localidades el clima no permite un correcto funcionamiento de las celdas fotovoltaicas. Aun así, ratifican su compromiso en favor de la sostenibilidad y su papel en la lucha contra el cambio climático.

Reducción de gastos

Asimismo, admiten que la energía generada mediante las celdas no alimenta en su totalidad a las depuradoras. Al año pueden alcanzar de 7,5 % a 14 % de la totalidad de los requerimientos. De igual forma, señalan que esta reducción reducirá los gastos de forma considerable.

Se estima que los trabajos se extenderán hasta principios del próximo año. Para entonces, la planificación contempla beneficiar «a las depuradoras de Bajo Ega (Andosilla, Cárcar y San Adrián), Bajo Arga (Caparroso, Falces, Funes, Peralta y Marcilla), Cursos Medios del Irati (Aoiz / Agoitz y Ekai de Lónguida, con una próxima conexión de Aós) y Valtierra-Arguedas». Además, evalúan ampliar la estación de Tudela, así como la inclusión de Cintruénigo, Lodosa-Sartaguda y Milagro como parte del proyecto.

Desde Navarra informan que la inversión se eleva a 300 000 euros, que pueden amortizarse en un plazo de diez años. La mayor parte ha sido destinada a Tudela, Tafalla-Olite y Bajo Ebro. Las dos primeras presentan una potencia de 100 kilovatios de pico (kWp), y la segunda de 75 kWp. Según Roberto Fernández, director de Operación y Mantenimiento de Nilsa, esta última es menor, ya que cuenta con una menor cobertura de paneles solares al tratarse de una zona propensa a las inundaciones.