La caza es una actividad sumamente importante dentro de la región de Andalucía, movilizando a más de 200 000 personas que se reparten en alrededor de 75 000 cotos de caza, generando más de 45 000 trabajos y reportando ganancias que exceden los 3 mil millones de euros cada año.

Una actividad tan importante requiere regulaciones constantes y actualizadas, por esto se tienen grandes expectativas para el nuevo plan de la caza que servirá como guía y regulación para todas las actividades relacionadas al sector durante los próximos años.

Este plan engloba un diagnóstico de la situación ambiental del territorio de Andalucía, los objetivos que se espera cumplir durante el periodo de vigencia del plan, las medidas impuestas para alcanzar dichos objetivos y las acciones pertinentes que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible deben tomar para garantizar su cumplimiento. Se espera que siguiendo sus indicaciones se puedan realizar actividad cinegética prospera, mantener una gestión eficiente de los ecosistemas y su regeneración en los casos donde sea necesario.

Una planificación de caza ideal no solo permite que se aproveche la actividad de manera monetaria, sino que también da lugar a una mejor política ambiental y permite tener un mejor control y manejo de los recursos naturales.

Es importante recordar que la caza, más que cualquier otra actividad, implica la influencia humana dentro del ecosistema, y por tanto, es necesario tomar todas las previsiones en su planificación. En una región donde la caza representa una actividad tan valiosa como en Andalucía las consecuencias de una planificación deficiente podrían ser catastróficas.

Planificando novedades

Colisión catastrófica

Los objetivos generales del nuevo plan andaluz incluyen la mejora de los servicios de administración dirigidos a los cazadores, actualizar la información referente al estado de las poblaciones de especies cinegéticas y sus hábitats, fomentar la investigación cinegética y su calidad, y finalmente apoyar la organización y planificación correcta de las actividades cinegéticas para garantizar que se realicen de una manera responsable, sustentable y ética.

Para alcanzar estas metas, se tienen planteadas una serie de propuestas innovadoras que cambiarán la forma en la que se realiza la caza en Andalucía durante los próximos años.

La principal propuesta consiste en potenciar los aspectos económico y social de la caza. En el ámbito económico, se plantea un monitoreo más firme que refleja verazmente el capital movilizado por las actividades cinegéticas, los empleos producidos por este sector y la forma en la cual se relaciona con otras actividades económicas de Andalucía. Con esta información se planea tomar medidas que permitan un mejor aprovechamiento económico sin generar problemas de sobreexplotación

En el ámbito social, se postulan planes para recompensar a las asociaciones y cotos de caza que cumplan con las regulaciones y apoyen las propuestas de la Consejería. De esta manera, se espera fomentar en la población rural los valores sociales de la caza y una actitud de cooperación con las autoridades que permita realizar las actividades cinegéticas de una manera ética y responsable con el ecosistema.

Además, también se plantea integrar las actividades cinegéticas con otras faenas silvestres, como jornadas de vigilancia ambiental o actividades de conservación. Se propone la intención de digitalizar la infraestructura de las actividades cinegéticas para permitir un flujo de información constante con los organismos encargados de la gestión ambiental a nivel nacional y continental.

Las bondades de la colaboración

Uno de los aspectos más llamativos de este nuevo plan es que, desde su inicio, se ha planteado como un esfuerzo conjunto entre los distintos organismos encargados de administrar la caza, el ecosistema y las áreas sociales y económicas que se relacionan directamente con ellas. De esta manera se logra una mejor comunicación entre todas ellas y la planificación tiene en mente sus intereses, necesidades y limitaciones.

Cualquier medida que busque proteger al ecosistema de los excesos de la humanidad debe partir de una coordinación adecuada entre las necesidades de los diversos grupos y las del medio ambiente. Solo con una colaboración genuina similar a la vista en Andalucía se puede proteger adecuadamente el ecosistema.