Por mucho que alteremos la tierra que aprovechamos para minería, agricultura o ganadería, esta sigue siendo parte de un ecosistema mayor y las acciones que ocurren en ella generarán consecuencias que recaen sobre todo el ecosistema. Después de todo la ecología explica que todos los seres vivientes se interrelacionan  con si y con el medio ambiente donde crecen. Con eso en mente es evidente que cuando tomamos acción contra los animales, terminaremos dañando a todo el ambiente.

El ejemplo obligatorio son los pesticidas, productos tóxicos usados para eliminar plagas. Cuando se usan pesticidas sin precauciones estos afectan a mí especies del ambiente, especialmente a los polinizadores. Los polinizadores son animales que al moverse o alimentarse transportan el polen de unas plantas a otras, fecundándolas inadvertidamente. Estos animales pertenecen a taxones diversos pero la mayoría de los polinizadores más importantes son insectos vulnerables a los pesticidas.

 

Muertes en cadena

Tomemos por ejemplo la situación de un granjero que quiere defender su cultivo del daño causado por las plagas, para esto elige un pesticida especial que es absorbido por los vegetales y liberado a través de su polen, néctar y savia; para evitar que el producto químico quede impregnado en el terreno de cultivo. 

Cuando los insectos dañinos atacan a las plantas el veneno actúa, eliminando a la mayor parte de las plagas. Pero el pesticida sigue en las plantas y también dañará a los insectos inofensivos que se alimentan de su néctar y polen. En los próximos años la ausencia de polinizadores afectará al cultivo del granjero tanto como las plagas

Tristemente los efectos no se limitan a la productividad de los cultivos, el daño más profundo ocurre en el resto del ecosistema. La vegetación del paisaje es definida en gran medida por las cualidades y características de los polinizadores que en él habitan, cuando el daño de los pesticidas afecta a la comunidad de polinizadores está afectando por consiguiente a toda la ecología del paisaje.

 

Haciendo la vista gorda

Este impacto tan severo para el medio ambiente suele compensarse regulando el uso de los pesticidas que afectan más a los polinizadores, pero este tipo de regulaciones no suelen ser acatadas al pie de la letra. Por ejemplo en España suelen concederse permisos excepcionales para usar pesticidas prohibidos de manera regular, comprometiendo al ecosistema y la agricultura. Nos corresponde a nosotros cuidar de la ecología de todo nuestro planeta, no solo aquellos terrenos que utilizamos directamente, y por esto no podemos darnos el lujo de pasar por alto los peligros acarreados por los pesticidas.