La reciente visita de la Reina Sofía a las instalaciones de rehabilitación de mamíferos marinos y tortugas marinas del Santuario de vida marina Aegean en la isla de Lipsi ha levantado bastante interés en el público, y no es para menos, después de todo la monarca tiene fama de respaldar toda clase de causas benéficas y su interés en el estado de dicho santuario está bastante bien fundamentado. 

Se espera que las instalaciones de este santuario de vida silvestre constituyan un recinto dedicado al estudio y la preservación del ecosistema marino de las islas griegas y su ecología única, permitiendo una relación más estrecha y saludable entre los investigadores y el medio ambiente.

Los santuarios de vida silvestre son instalaciones diseñadas para servir como un ambiente seguro para el resguardo, la protección y el estudio de animales recuperados del medio ambiente. A diferencia de otras instalaciones como zoológicos o granjas los santuarios no buscan exhibir o poner en adopción a los animales, de hecho usualmente no obtienen remuneración monetaria alguna, el enfoque principal de estos santuarios es ofrecer a los animales heridos o enfermos un lugar resguardado donde puedan recuperarse antes de regresar a su ecosistema o donde puedan vivir tranquilamente el resto de sus vidas en paz, se procura que los animales tengan el menor contacto posible con humanos para facilitar su retorno en caso de ser posible.

La mayoría de los recintos animales ofrecen atención veterinaria a los animales rescatados.

Aunque todos los santuarios de vida silvestre comparten el mismo objetivo de apoyar y proteger a los animales lastimados, sus instalaciones y modo de acción varían bastante dependiendo de las cualidades, la ecología y las necesidades de los animales que resguardan.

Según el tipo de animal acogido en los santuarios estos se dividen en cuatro grupos: santuarios de vida silvestre propiamente dichos, santuarios de animales exóticos, santuarios de animales de compañía y santuarios de animales de granja. Los primeros son los encargados de resguardar animales vulnerables del ecosistema hasta que puedan valerse por sí mismos, esto incluye animales heridos, jóvenes y enfermos; a menos que la condición de un animal sea inmejorable no suelen permanecer en las instalaciones. 

El segundo tipo de santuario resguarda especies exóticas e invasivas que pueden hacer daño al ecosistema si permanecen libres, estos animales son resguardados para preservar la ecología de las regiones y suelen ser liberados cuando existe la posibilidad de devolverlas a su medio ambiente.

Los últimos dos tipos de santuarios se especializan en animales domesticados. Los de animales de compañía acogen mascotas lastimadas o abandonadas que necesitan cuidados especiales para preservar su calidad de vida. Mientras tanto los santuarios de animales de granja se encargan de especies de granja en una situación similar, ofreciéndoles un ambiente donde pueden desarrollar su vida en paz sin los rigores de la ganadería.

 

El costo de un santuario

 

Los santuarios de vida silvestre requieren grandes extensiones de terreno natural.

 

Tristemente los santuarios de vida silvestre tienen el problema de que exigen una gran inversión, terrenos, personal, edificios y equipos especiales son indispensables y eso sin contar los gastos asociados a sus actividades. 

Debido a esto los santuarios usualmente subsisten gracias a las donaciones de fundaciones e individuos que aprecian la labor que hacen de acoger a las especies vulnerables y proteger la ecología del ambiente. Por eso se agradece tanto el apoyo de fundaciones cómo la de la Reina Sofía que apoyan el estudio y protección de los ecosistemas y animales amenazados del planeta.