Son diversas las teorías que existen sobre las franjas o rayas de los animales y su funcionalidad a la hora de huir de los depredadores. Como por ejemplo, las cebras, durante mucho tiempo se creyó que «gracias a sus rayas, se camuflaban entre la hierba alta, como una forma de escapar de los leones, que no distinguen colores», pero actualmente, un estudio español arroja otra visión que podría ser la respuesta.

Cuando un depredador ataca, los animales se sincronizan huyendo hacia la misma dirección para evitar ser atacados y lograr huir en grupos. Según estudios recientes hechos en España de la Estación Biológica de Doñana del Centro Superior de Investigaciones Científicas (EBD-CSIC), explica que «la mayoría de las bandadas de aves, grupos de mamíferos y bancos de peces evitan a sus depredadores con franjas o rayas en su cuerpo que indican al resto del grupo en qué dirección huir».

Para llevar a cabo este estudio, los investigadores analizaron alrededor de 800 especies de animales, divididas en cuatro grupos, entre los que se encuentran mamíferos, principalmente gacelas, cebras y jirafas (rumiantes), patos o gansos (del mismo grupo filogenético), aves limícolas de marisma, y finalmente peces de arrecifes de coral.

El investigador y exdirector de la EBD-CSIC, Juan José Negro, afirma que cada animal tiene un patrón diferente de rayas o marcas, pero que se usa el mismo método de comparación para analizar sus puntos en común y así obtener resultados de sus comportamientos frente a una situación de peligro.

Cebra

Las rayas son como señales de guía

Gracias al estudio se llegó a la conclusión, que los patrones corporales son un medio de comunicación entre las especies sociales o que permanecen en manadas, mientras que las especies que son solitarias o tienen menos riesgo ante depredadores no suelen tenerlas, como los gansos que tienen gran tamaño y no tienen tantos riesgos ante otros animales.

Además se resalta que las rayas laterales en este tipo de animales, son un estilo de señal para evitar confusiones o choques a la hora de huir, y sirven de distracción cuando los depredadores intentan atacar, ya que las líneas generan una especie de ilusión en la vista.

«Cuando una gacela se separa del resto o se aísla, está muerta. Por eso las señales visuales no están orientadas de cualquier manera, sino que muestran hacia dónde debe moverse el grupo, hacia dónde tiene que ir para huir», haciendo énfasis en que la supervivencia se basa en la unidad del grupo.

Sin embargo, aunque el estudio suscita esta hipótesis por medio de comparaciones y estadísticas, siempre hay excepciones, porque no todas las especies sociales tienen rayas, ni todas las solitarias carecen de ellas.

Además, el estudio determinó que las rayas suelen ser incoloras, que van del blanco al negro, porque esto permite que incluso las especies que no ven el color puedan utilizar este mecanismo.

Este estudio confirma que nada en la naturaleza está creado por casualidad, sino que el planeta tierra es una máquina perfectamente alineada, y todos los seres vivientes, sobre todo los animales, tienen características únicas que los protegen o ayudan a sobrevivir en su hábitat natural.