El inicio de la época de avistamientos de lobos marinos en las costas gallegas ha permitido el hallazgo de dos cachorros que presentaban heridas causadas por redes de pesca. Ambos se encuentran ya en la sede de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma) en Nigrán para iniciar su proceso de recuperación.

Uno de ellos fue Reba, un cachorro macho de pocas semanas y unos 11 kilogramos que había sido registrado a mediados de noviembre en la Ría de Cedeira, específicamente en la playa de Vilarrube, Valdoviño. Se estima que pudo haber llegado desde las costas irlandesas. Posteriormente resultó atrapado por una embarcación pesquera, lo que le ocasionó heridas, desnutrición y dificultades respiratorias. Ante ello, la Xunta de Galicia, a través de su Red de Varamientos lo remitió a la unidad de cuidados intensivos de Nigrán.

Parque nacional ujscie warty

Sanación de las focas

El otro, llamado Pabbar, un macho con poco más de un mes de edad y 19 kilogramos de peso, presentó deshidratación, dificultades para ingerir alimentos y una movilidad reducida en la tercera parte de su cuerpo a causa de una luxación. Fue hallado en la playa de Barizo (Malpica) y su estado de salud no es el ideal, pese a que los rescatistas consideraron dejarlo volver al mar.

Por los momentos, ambos permanecerán en la sede de la Cemma para sanar sus heridas y recibir una alimentación balanceada que les permita alcanzar su peso óptimo. Posteriormente serán enviados al Instituto de Formación Acuícola de la Illa de Arousa para sus terapias de adaptación al medio natural antes de embarcarse hacia donde pertenecen. Está previsto que vuelvan a Irlanda

Entretanto, los efectivos de resguardo continúan atentos ante cualquier avistamiento o reporte telefónico al 112 ante el hallazgo de lobos marinos varados. En tal sentido, recomiendan a quien los observe conservar una distancia prudente, de modo que los ejemplares no reaccionen de forma agresiva. De igual manera, aconsejan dejarles un espacio para volver al mar y, en caso de ir a la playa con perros, atar y alejar a estos para evitar posibles ataques.

Indican que es común hallarlos en las costas durante el invierno. Entre los meses de diciembre y marzo, los lobos marinos suelen recorrer largas distancias desde el norte de Europa, por lo que buscan espacios para descansar. Por ello, no es necesario atender a todos los ejemplares, sino sólo a aquellos que presenten enfermedades, heridas o tengan muy poca edad para valerse por sí mismos en su hábitat.