Estas son las tres formas en las que tu encuentro con la naturaleza podría causar un desorden ecológico

La contaminación es uno de los factores que está afectando actualmente al planeta, a través de tóxicos de los materiales que el ser humano utiliza con frecuencia, como los plásticos y combustibles fósiles. Sin embargo, estos daños no solo son generados por agentes contaminantes, con frecuencia, las personas también pueden llevar a cabo acciones que causan inestabilidad en el ecosistema, ya que se trata de un frágil equilibrio. Esto podría suceder haciendo una simple caminata en un parque en cualquier momento del día; el simple contacto con la grama, las raíces de los árboles o las flores pueden estropear la vitalidad de un espacio rural para siempre. Estas son las tres formas en las que tu encuentro con la naturaleza podría causar un desorden ecológico.

1. Plantar árboles sin revisar las condiciones del entorno

Plantar árboles es de las acciones más nobles que pueden hacerse en una gran ciudad. De hecho, “La Comunidad de Madrid en el año 2019 duplicó el número de semillas plantadas con respecto  a las 782. 907 que se colocaron en los parques en el año 2018”. Sin embargo, si no se posee cultura ambiental y se esparcen las semillas en zonas donde el árbol cause en un futuro dificultades al ecosistema por su tamaño o propiedades, podría afectarse gravemente la vida natural de la zona, a pesar de haber tenido las mejores intenciones.

2. Abrazar los árboles para deshacerte de la corriente o para hacer un contacto con la naturaleza

mujer abrazando árbol

Lamentablemente, a veces la naturaleza es víctima de las creencias populares de las personas y también de las corrientes que surgen, en un intento por devolverle al ser humano las costumbres rurales que antes prevalecían. Actualmente; “En Madrid existe la idea de conectarse con el ambiente a través de los abrazos a árboles o plantas”. Lo que sucede es que este acercamiento; “Puede dañar los raíces del vegetal y también compactar la tierra porosa por la que las hojas respiran”. De hecho; “El ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial en Madrid se vio en la necesidad de pedir a los visitantes y lugareños que dejaran de abrazar a un enorme castaño, que tiene en la zona al menos 100 años, porque corría el riesgo de asfixiarse”.  Las personas deben saber que  cada árbol es un organismo vivo, y respetar su espacio es una decisión acertada para que este pueda desarrollarse.

3. Limpieza de bosques

Limpiar los bosques, playas, parques y demás entornos naturales es una buena manera de evitar que los deshechos humanos dañen a la fauna que se conserva en dichos sitios como los peces, ardillas y pájaros. El problema recae en cuando se realiza una limpieza extrema, quitándoles a los animales los recursos básicos para sobrevivir como las hojas y la tierra, que es parte del ambiente donde se desarrollan. En este caso, lo mejor es retirar la basura que se acumula en la zona y no tocar a los árboles ni a la grama, donde viven insectos y mamíferos.

Fuente: El Mundo, La República, El Faro del Guardarrama

Mariana Uzcátegui Muñoz
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