Convención para la inclusión del ambiente en la Constitución

Más allá de las consideraciones ideológicas, la conformación actual de la Convención Constitucional, que redactará la Carta Magna que ha de marcar el rumbo del país para las próximas décadas, tiene un evidente carácter ambientalista, en pocas palabras, se busca el fomento de una convención ambientalista en Chile.

Durante la Convención Constitucional, 108 de 155 representantes de la Convención declaran como principio democrático clave, el establecimiento del agua como un derecho humano, planteando la regulación del término de los derechos de aprovechamiento en manos de privados, y adicionalmente se debatirán los reglamentos y mecanismos inherentes a ello.

Dentro del contexto del estallido social que comenzó con la transformación política y cultural en Chile, cientos de demandas sociales se hicieron escuchar en forma de cantos, gritos, pancartas y rayado de murallas a lo largo de todo el país, el derecho humano al agua, el derecho humano a vivir en un ambiente más libre de contaminación y en poner fin definitivo al extractivismo.

De igual manera, en la lucha por avanzar hacia un modelo económico más sustentable, estas protestas fueron las que se hicieron escuchar con mayor fuerza. Adicionalmente, las demandas estaban precedidas por las intoxicaciones en Quintero y Puchuncaví, así como la tragedia en zonas de sacrificio por crisis de la salmonicultura por la injusticia en la disponibilidad de agua en zonas de escasez.

Simultáneamente en ese marco político se llevó a cabo el plebiscito el 25 de octubre de 2020 el que aprobó la redacción para una nueva constitución, selló la composición de la Convención con una abrumadora mayoría con representantes elegidos en un 100 % por votación popular, con 155 convencionales constituyentes electos ya conocidos.

Posteriormente, se dio a conocer que más de un tercio de los independientes son declarados defensores ambientales dentro de sus territorios, y más del 70 % de la Convención estará integrada por representantes que declaran como principio democrático, declarar el agua como un derecho humano, y plantear la regulación directa el término de los derechos de aprovechamiento en manos de privados.

Pamela Figueroa del Observatorio Nueva Constitución fue la encargada de revelar los resultados, concluyendo que hay una evidente proporcionalidad en la cantidad de independientes postulados y los que en efecto si resultaron electos, evidenciando también una unida correspondencia en las principales propuestas planteadas con los valores y principios por parte del universo de los candidatos.

Para el presidente de la Fundación Participa, Daniel Ibáñez, «la ciudadanía definió constituyentes con este perfil porque evidentemente existe un alto nivel de conciencia ciudadana con respecto a la problemática medioambiental, a la carencia de recursos básicos como el agua y a la gran necesidad de que nuestra Constitución garantice estos recursos a las personas».

Según los datos arrojados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), existen en la actualidad 126 conflictos socioambientales, de los cuales 69 permanecen activos, 33 están latentes y 24 ya se encuentran cerrados. Las regiones con más casos son Valparaíso con 21 conflictos, seguido de Los Ríos

El director ejecutivo de ONG Fima y profesor de la Universidad de Chile, Ezio Costa, valora este hecho como una ‘tremenda noticia’ y destaca que «las y los activistas ambientales en todo Chile son personas generosas que dedican parte importante de sus vidas a proteger lo común, muchas veces sufriendo costos muy importantes, amenazas y otros».