Uno de los aspectos que ha caracterizado la conducta social de los españoles durante la pandemia ha sido la adopción de medidas drásticas de higiene para evitar los contagios como el uso de mascarilla, guantes y gel desinfectante. Sin embargo, desde la Consejería de Salud de Cataluña se han tomado la flexibilización muy en serio, ya que para el periodo de vuelta a clase “No será necesario utilizar en las aulas la mascarilla ni guardar la distancia prudencial”, recomendaciones que fueron dictadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tomando en cuenta que se tiene pensado iniciar el periodo escolar el 14 de septiembre, el departamento de educación “Se ha dado la tarea de empezar las contrataciones de unos 9.000 individuos que conformarán al personal administrativo, docente y obrero”; para darle continuidad a la normalización que se prevé en todo el territorio nacional después de haber atravesado el pico de la pandemia.

Los posibles casos positivos serán localizados y controlados

Así lo ha declarado la Consellera de Salud, Alba Vergés, quien piensa que “Si se delimitan grupos de convivencia será muy fácil abordar la situación, si algún miembro resulta positivo”, a esta razón se debe la decisión de  permitir un funcionamiento sin recurrir a las extremas prácticas de higiene a la que la población ha tenido que adecuarse en los últimos meses. Sin embargo, Vergés deja saber que tienen un plan para actuar si se presenta un escenario de “Contagio masivo”, ya que se organizarán las autoridades escolares y estadales para “Cortar las cadenas de transmisión e impedir que el virus se expanda”.

A pesar de esto, los centros educativos “Tendrán 20 días para elaborar y presentarle a las autoridades un plan de acción que garantice la seguridad de alumnos” y el pleno funcionamiento de las instituciones. Por último, Vergés también indica que las clases se llevarán a cabo en modalidad presencial, aunque “Se está preparando un Plan Digital para Aulas”, en caso de presentarse otra eventualidad.