En los últimos años se ha venido hablando cobre una Tasa Verde para alimentos, como lucha contra el cambio climático, pero… ¿Esto de verdad solucionará los problemas ocasionados por el hombre o es meramente un movimiento sociopolítico del Gobierno?

En España se encuentra en la palestra la implementación de una fiscalidad óptima a ciertos alimentos, como por ejemplo las carnes rojas y los cultivos de soja, que está vinculado a la reducción de emisiones de gases efecto invernadero, lo que refleja de alguna forma el apoyo por parte del Gobierno al problema no solo medioambiental sino en la salud.

Carlos David Aguilar Segado, profesor del área de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Málaga, explica que existe «una necesidad de reflexionar sobre un impuesto transitorio y proporcional, para estos alimentos» debido a la contaminación ambiental que están generando y que al parecer es un efecto invisible a la sociedad.

 

Implementación del impuesto

Se debe tener claro que la implementación de este nuevo impuesto no busca en ningún momento someter a los productores de estos alimentos a un castigo, sino resolver, en la medida de las posibilidades, todos los problemas medioambientales a través de la penalización de las malas prácticas para la producción de ellos.

Aguilar resalta que «los españoles atesoramos buenas intenciones de carácter medioambiental, pero, a la hora de actuar no tenemos tanta conciencia» por ello, se hace cuesta arriba implementar nuevas medidas que ayuden a mejorar la calidad medioambiental de un espacio.

La FAO deja claro que los niveles actuales de consumo de carne no son saludables ni sostenibles, lo que hace que se enciendan las alertas de responsabilidad para los productores ganaderos, ya que estas generan «el 14,5 % de las emisiones de efecto invernadero», además del uso excesivo y extensivo del recurso tierra y agua.

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Total de las emisiones de gas son producidas por la industria ganadera

 

Plantaciones y derivados de la carne

Sostienen que la ganadería española es un ejemplo de economía circular al aprovechar la totalidad de sus recursos

Se ha determinado que la producción de carne rojas, lácteos y el pescado de piscifactoría son los que generan más emisiones contaminantes, además de la degradación de los suelos, contaminación de los ríos, deforestación y desaparición de la biodiversidad son consecuencias que también son ocasionadas por la plantación de la soja, siendo este el producto de mayor consumo por los veganos

Las plantaciones de soja están experimentando un crecimiento descontrolado, su incremento no solo es para el consumo humano, sino que también es utilizado para la fabricación de compuestos para animales destinados a la producción de leche, huevos y carne, entre otros bienes

 

La desaparición de bosque y de la biodiversidad está asociada al cultivo intensivo de soja, lo cual permitirá abrir paso a «la necesidad urgente de la expansión de la industria de la alimentación cárnica y láctea en el mundo».

En el 2018 se realizó un estudio publicado en Science, elaborado por la Universidad de Oxford y el Centro Suizo, donde se proponen emplear nuevas tecnologías como el monitoreo de diferentes variables de la cadena de producción (el uso de agua, suelo y emisiones), utilizando aplicaciones para móviles, con lo que se pretenderá aumentar la productividad y reducir los impactos medioambientales.

En este sentido, la creación de esta nueva tasa podría estar en línea con el uso de otras medidas que ya han sido efectivas en España como el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, que bonifica a los vehículos híbridos y eléctricos por su baja o nula emisión de gases de C02 a la atmósfera.