La tórtola europea (streptopelia turtur) ha sufrido un declive poblacional alarmante de hasta un 78% en todo el rango de distribución europeo, catalogándose así como una “Especie Vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)

El declive se produjo en la ruta migratoria occidental que incluye a España, cuya tasa poblacional alberga “hasta el 40% de la población reproductora total de la especie Europea, y un 75% que usa esta vía migratoria”.

En el 2018 se aprobó el Plan de Acción Europeo para la Conservación de la Tórtola, que incluye medidas para preservar y restaurar el hábitat favorable para la tórtola y, además, acciones de urgencia para establecer una moratoria temporal en la caza de la especie.

Esta situación es cada vez más apremiante, ya que figura como; “vulnerable, tanto en la lista roja mundial, como en la lista roja europea”; por ello, la Comisión Europea insta a España a “que refuerce la protección de la tórtola europea (Streptopelia turtur), tal como exige la legislación de la Unión Europea en materia de protección de las aves silvestres”. (Directiva sobre las aves, Directiva 2009/147/CE)

La Comisión Europea estipula que los; “Estados miembros tienen que velar por que la tórtola europea tenga una superficie suficiente de hábitats protegidos con garantías jurídicas adecuadas, y se gestionen de acuerdo con los imperativos ecológicos de la especie, y la caza sólo tenga lugar cuando resulte sostenible”.

Diversas organizaciones han propuesto en repetidas oportunidades al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (actual Ministerio de Transición Ecológica), la inclusión de esta especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de “vulnerable”, en un esfuerzo desesperado para salvarla de la extinción, condición que años atrás casi acaba con el lince ibérico.

Caza de la tórtola europea puede ser insostenible en el tiempo

Actualmente, España alberga más de la mitad de la población reproductora de tórtolas en la Unión Europea, pero al mismo tiempo, en este territorio; “se mata, en promedio, todos los años a 700.000 de estas aves, lo que supone una mortalidad no natural e insostenible”.

Además de ello, es sabido que la intensificación de la agricultura, así como también la incidencia de ciertas enfermedades parasitarias juega un papel importante en el declive poblacional de la tórtola europea.

Sin embargo, la Directiva europea de Aves, junto con la Ley española del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, estipulan que no se debería autorizar el aprovechamiento cinegético de esta especie hasta que sus poblaciones no se recuperen.

A pesar de que la tórtola europea ha sido considerada una especie cinegética, es muy necesario justificar la práctica de la caza, y que esta se realice de manera razonable y ecológicamente equilibrada.

Según la Orden de Vedas 2020 – 2021 publicada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, la caza de esta especie quedó limitada a un cupo máximo de cinco de estas aves por cazador al día, y solo estuvieron permitidas dos días del mes de agosto y dos días del mes de septiembre, en un horario restrictivo desde el amanecer hasta las 12 del mediodía.

En España se está tratando de crear conciencia en las comunidades autónomas para que valoren la necesidad de no permitir su caza, de igual forma, incorporar cualquier otra medida que consideren procedente en pro de su conservación.