Recientemente la Unión Europea ha promulgado una medida que prohíbe el uso de municiones de plomo en los humedales del continente, esta propuesta que fue aprobada por voto mayoritario, plantea la necesidad de disminuir los niveles de metales contaminantes peligrosos dentro de ecosistemas importantes y se propone eliminar el aporte de plomo a los ecosistemas de humedal de Europa por completo en un lapso de dos años.

Esta constituye otra medida potente en lo referente a la defensa de los ecosistemas en todo el continente, es bien sabida la importancia ecológica de los humedales dadas sus cualidades depuradoras, su alta tasa de fijación de carbono, la protección que brindan ante inundaciones y la gran cantidad de especies que dependen de ellos. Muchos humedales de Europa y España ya se encuentran protegidos por convenios internacionales que prohíben acciones capaces de degradar el medio ambiente, pero esta nueva ley ofrece una barrera adicional de protección para los humedales que no se encuentran protegidos.

También resulta notable desde el punto de vista de la contaminación, pues esta normativa ayudará a controlar los niveles ambientales de plomo que representan un gran peligro para los ecosistemas acuáticos. Estudios demuestran que los fragmentos de plomo provenientes de balas pueden permanecer en el ambiente aportando sustancias peligrosas a medida que los factores ambientales las desgastan, este tipo de contaminación accidental es una de las mayores fuentes de plomo en entornos protegidos contra formas comunes de contaminación.

Balas tóxicas

En general se piensa en las balas y perdigones como una manera relativamente limpia de dar caza a un animal que deja una huella minúscula en el medio ambiente. Esto, sin embargo, no es del todo cierto pues en muchos casos los proyectiles quedan esparcidos en el lugar, ya sea porque atraviesan a la presa, por descuido de los cazadores a la hora de retirarlos o porque no se recupera al animal abatido.

En el caso particular de los humedales, es común que las balas perdidas sean arrastradas por las lluvias hasta el fondo de los cuerpos de agua donde se van desgastando lentamente, liberando partículas de plomo en el agua y el suelo. Estas partículas tienen una gran toxicidad para animales y plantas, e incluso en concentraciones subletales pueden causar problemas en el desarrollo y crecimiento de los seres vivos.

Sin embargo, el gran peligro del plomo procede de la facilidad con la cual se acumula en los seres vivos y los ecosistemas. A medida que los animales y plantas consumen el plomo disperso en el ambiente, su concentración interna aumenta y una vez que mueren, el mismo contenido de plomo es ingerido por otros animales o regresado al ambiente. Debido a esta dinámica, incluso concentraciones reducidas de plomo pueden causar un gran daño durante periodos prolongados de tiempo.

Prevención y protección

Por ahora se espera que la nueva medida de la Unión Europea ayude a disminuir los niveles de contaminantes peligrosos en los humedales, defendiendo estos preciosos ecosistemas y fomentando prácticas de caza más responsables con el medio ambiente. En la actualidad, existen municiones que no contienen plomo y son una alternativa viable, aunque algo costosa para los cazadores aficionados.

Una vez más se hace patente el esfuerzo de las autoridades de la Unión Europea por garantizar un futuro en el cual las personas y el ecosistema puedan vivir en armonía.