Fundación Ibercivis y el Instituto Pirenaico de Aragón regalan plantas de fresa que sirven de vigilante en los balcones de todo el territorio español, de Norte a Sur y de Este a Oeste, y desempeñándose como estaciones de monitorización de la contaminación ambiental por metales.

Este proyecto llamado «Vigilantes del Aire» tiene como objetivo «acercar la ciencia de manera sencilla e inclusiva a sectores de la población que no siempre tienen la ciencia accesible». La idea es crear un mapa sobre la calidad del aire en diversas zonas del territorio español y que los ciudadanos puedan aportar un granito de arena en su elaboración y así extenderlo a todo el país.

 

¿Cómo funciona el proyecto?

La planta de fresa servirá como sensor de contaminación y se hará llegar a distintos ayuntamientos y centros públicos. A cada ciudadano se le entregará gratuitamente una planta con un sobre prefranqueado, que utilizará para enviar una muestra de dos hojas y completar un formulario.

Con este proceso, se podrá tener un rastro específico para examinar diversidad de muestras que arrojen datos sobre la contaminación por metales pesados y así poder crear un mapa sobre el estado del aire en toda la nación.

 

Avances y próximos proyectos

El proyecto tuvo una primera edición en diversas regiones como, «Barcelona con colaboración de la entidad Ideas for Change; Granada de la mano de la Fundación Descubre; Burgos a través de la Universidad Verde y Vitoria con el Centro de Estudios Avanzados». Y en las que se seguirá tomando registro de las actividades de las plantas como monitores de la contaminación.

Este año se ha marcado un nuevo objetivo de duplicar el número de regiones de estudio. Además se ha conversado sobre crear un acuerdo con centros penitenciarios que dictarán talleres de ciencia ciudadana, así como en residencias de ancianos, escuelas e incluso poblaciones rurales, con el fin de que las plantas sean repartidas con carácter individual transportadas a cada hogar.

La repartición de las plantas en esta segunda edición «acompañada con talleres de Ciencia Ciudadana impartidos por la Fundación Ibercivis», se realizó a finales del mes de septiembre para que pudieran llegar a los ciudadanos la primera semana de octubre, siendo recogidas en la sede o en eventos de entrega.

 

«En cuanto a los análisis de la contaminación, se llevarán a cabo por el Instituto Pirenaico de Aragón, a lo largo de los primeros meses del 2021 para obtener el informe final de contaminación y el mapa en el mes de junio»

Este proyecto «Vigilantes del Aire» (cofinanciado por la Fundación Española de Ciencia y el Ministerio de Ciencia e Innovación) para medir la calidad del aire que respiramos es una excelente iniciativa para concientizar a la población sobre la contaminación que nos afecta a todos como seres vivos y además sirve como motivador para que los ciudadanos se unan y deseen aportar un granito de arena en la mejora de las condiciones del medio ambiente.